Publicado: noviembre 8, 2026, 6:23 pm
«Voy a ser tu huésped por mucho tiempo». Así ha saludado el expresidente paraguayo Santiago Peña al comandante del Regimiento Guardia Presidencial, el coronel José Dayub, al llegar a la unidad militar donde el exlíder del país cumple prisión preventiva tras ser destituido por el cierre de Ueno bank.
«Cuando llegó, le recibí y me dijo: Bueno, señor comandante, voy a ser tu huésped por mucho tiempo y me mostró una sonrisa», ha relatado Dayub este domingo en una entrevista con la Radio Ñandutí. El militar ha revelado que el expresidente, que fue trasladado hasta esa instalación militar por razones de seguridad, no está «decaído, ni cosas así».
Peña, un economista de 47 años, ha terminado salpicado por la debacle de Ueno, que golpea a unos 2,94 millones de clientes, muchos de ellos ciudadanos corrientes, pero también instituciones públicas que trasladaron durante su gestión millonarios fondos hasta la extinta institución financiera.
Además de haber sido destituido por el Senado en un juicio político, el exmandatario deberá permanecer en prisión preventiva por orden de un juez que admitió una imputación en su contra por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio en medio de la investigación sobre la crisis del banco.
Dayub ha indicado que Peña está recluido en una de las habitaciones para el personal militar del regimiento. «Es una habitación normal», ha asegurado el jefe castrense, quien ha detallado que en ese espacio tiene «cosas básicas» como una cama, un ropero, un ventilador, un aire acondicionado y un baño privado. El Regimiento Guardia Presidencial cuenta con «un sistema de seguridad perimetral permanente», ha agregado Dayub.
Al respecto, el ministro de Defensa, Óscar González, ha sostenido en una conferencia de prensa que en el regimiento se está cumpliendo una orden judicial, y ha indicó que, por tanto, se ha ubicado al exjefe de Estado en «una habitación común» destinada al personal militar, tras aclarar que esa dependencia no es una cárcel».
Sobre la posibilidad de que Peña deba ser trasladado a una cárcel común, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, ha explicado en la misma comparecencia que el sistema penitenciario está preparado para recibir «a cualquier tipo de perfil de personas» privadas de libertad. En tal sentido, ha anticipado que se articularían «las acciones necesarias para que la seguridad esté garantizada».
Este sábado, el juez penal de Garantías de Delitos Económicos Humberto Otazú, quien ordenó la prisión preventiva contra Peña, ha afirmado que no será trasladado a una cárcel común, tras argumentar que, como exmandatario, «maneja demasiada información sensible» en asuntos como el crimen organizado.
La imputación fiscal indica que el expresidente «habría intervenido en circunstancias relacionadas con la colocación, renovación y permanencia de importantes sumas de dinero provenientes de entidades públicas y previsionales» en ese banco. Además, Peña, detalla la acusación de los fiscales, «habría mantenido una relación económica y corporativa previa» con Ueno holding, un grupo empresarial que incluye a la intervenida entidad financiera.
El Banco Central (BCP) ha ordenado el martes un proceso de resolución o cierre de Ueno tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido.
