Publicado: noviembre 8, 2026, 7:23 am
Con la llegada del otoño lo hacen también los virus respiratorios. Para evitar los contagios es necesario contar con inmunidad, que se puede adquirir de dos maneras: habiendo pasado el virus o con una vacuna. Pero, ¿cuál de los dos sistemas es más seguro?
La Clínica Mayo en EEUU responde a esta pregunta de manera pormenorizada. En primer lugar, señala que una vacuna «es como un simulacro: el cuerpo ensaya cómo responder a una amenaza sin estar en riesgo real».
Además, recuerdan que enfermedades víricas como la Covid-19, el sarampión, el herpes zóster o la gripe «causan complicaciones graves con mucha más frecuencia que las vacunas».
La Clínica Mayo reflexiona que «lo importante es comparar esos riesgos con los beneficios». «Las vacunas pueden prevenir enfermedades graves, hospitalizaciones y la muerte», mientras que «el riesgo de un efecto secundario grave de la vacuna es posible, pero muy infrecuente».
Los expertos consideran que «la probabilidad de daño por una enfermedad infecciosa es mucho mayor que la probabilidad de daño por la vacuna».
Además, según la Clínica Mayo, «la inmunidad natural no siempre es eficaz ni duradera», «puedes contagiar a otras personas» y «las infecciones pueden causar problemas a largo plazo».
Esta institución recuerda que «a diferencia de la infección natural, la vacunación es uniforme. Cada dosis tiene la misma fórmula y concentración, y se administra en una fecha determinada. La inmunidad natural varía en función del momento y de la forma en que se haya contraído la infección».
Covid-19
La Clínica Mayo especifica caso por caso, mencionando algunos de los virus más frecuentes. Así, en el caso del coronavirus, sentencia que la vacuna es más segura que el contagio, ya que el Covid-19 «puede derivar en enfermedad grave, síntomas persistentes y muerte, aunque las personas sean sanas».
Gripe
También en el caso de la gripe es mejor vacunarse, ya que el virus «puede causar fiebre alta, dolores corporales, neumonía, internación o la muerte, especialmente en personas mayores o con problemas de salud».
Sarampión
Más claro es el caso del sarampión, que «puede causar infecciones del oído, neumonía, problemas respiratorios, inflamación del cerebro y la muerte», mientras que «la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola ofrece más del 99% de protección a largo plazo».
Virus del Papiloma Humano (VPH)
La Clínica Mayo recuerda que «determinados tipos de virus del papiloma humano (VPH) pueden causar algunos tipos de cáncer, como el cáncer de cuello del útero, el cáncer anal y algunos de garganta». Además, «la vacunación contra el VPH en edades tempranas puede prevenir más del 90% de los casos de cáncer del cuello del útero».
Herpes zóster
El herpes zóster «puede derivar en neuralgia posherpética, que es un dolor nervioso prolongado». En cambio, «en personas adultas de 50 años o más y en muchas personas con el sistema inmunitario debilitado, la vacunación es la alternativa más segura».
Virus respiratorio sincicial
Este virus «puede ser grave en personas adultas mayores y en bebés», por lo que la vacunación es la opción más segura.
