Publicado: octubre 31, 2026, 11:24 pm
IBM ha anunciado nuevas funciones para ayudar a desarrolladores, equipos de IT y seguridad a implementar agentes de inteligencia artificial en sistemas empresariales con autoridades y responsabilidades claras.
Actualmente, IBM combina el descubrimiento de agentes, identidades verificadas, controles de acceso y evaluación del rendimiento para ayudar a las organizaciones a comprender quién es el propietario de cada agente, controlar a qué puede acceder y rastrear sus acciones en las aplicaciones e infraestructura existentes. No obstante, con la intención de reforzar la confianza y el control de la IA, IBM ha mejorado su oferta con un modelo de gestión de la inteligencia artificial que está basado en cuatro pilares que funcionan de forma coordinada: agentes, datos, automatización e infraestructura híbrida.
Tal y como da a conocer IBM en su página oficial, el primer paso consiste en garantizar que cada agente opere de forma segura, con una identidad verificada y acceso limitado a los recursos que necesita. Por ello, la compañía propone una plataforma centralizada desde la que localizar, proteger y evaluar estos sistemas, independientemente de dónde se hayan desarrollado.
¿Qué es HashiCorp Vault?
HashiCorp Vault permite gestionar las contraseñas, claves y credenciales que las aplicaciones y los servicios necesitan para acceder a los sistemas de una empresa. La herramienta centraliza esta información y automatiza la renovación de las credenciales compatibles, además, puede generar credenciales temporales que caducan o se revocan cuando dejan de ser necesarias. De esta forma, reduce el tiempo durante el que una credencial comprometida puede utilizarse y limita el acceso a los recursos según los permisos asignados a cada función.
Esta tecnología ya protege las identidades digitales de aplicaciones y otros sistemas automatizados en organizaciones como ABN AMRO, Adobe, BBVA, BlackRock, Canva y Starbucks, entre otras, que la utilizan en entornos donde se gestionan miles de millones de dólares en transacciones. Ahora, HashiCorp ampliará estas capacidades a los agentes de inteligencia artificial, proporcionándoles credenciales seguras y temporales para que solo puedan acceder a los recursos imprescindibles para realizar sus tareas.
Ahora se puede controlar la identidad y los permisos de los agentes de IA
Los agentes de inteligencia artificial se están sumando a las aplicaciones y los servicios como una nueva forma de identidad digital dentro de las empresas.
A medida que estos sistemas empiezan a realizar tareas en entornos corporativos, resulta necesario saber quién es responsable de cada agente y qué permisos tiene para actuar. Por lo tanto, para responder a esta necesidad, HashiCorp combina la gestión de sus identidades con el control de las credenciales, de modo que las organizaciones puedan delegar funciones con límites y responsabilidades claramente definidos.
Además, en combinación con HashiCorp Vault, la herramienta Agent Identity crea un registro de referencia para cada agente, en el que figuran quién es su responsable, en qué fase de su ciclo de vida se encuentra y a qué recursos puede acceder. Según IBM, dicha solución se integra con los sistemas de identidad y seguridad que las empresas ya utilizan y comparte esta información con los controles de acceso de Vault. Así, cada agente recibe únicamente los permisos para realizar su trabajo y la organización puede revocarlos en tiempo real si intenta ejecutar una acción para la que no está autorizado.
Pero, ¿por qué es necesario controlar el acceso de los agentes? Identificar a un agente de inteligencia artificial no basta para garantizar la seguridad de una empresa, también es necesario controlar las credenciales que utiliza para acceder a bases de datos, aplicaciones y servicios en la nube, así como el tiempo durante el que puede utilizarlas. Si un agente dispone de permisos excesivos o de credenciales que no caducan, un fallo de seguridad o una actuación fuera de sus funciones podría poner en peligro información y sistemas corporativos. Por eso, las empresas deben definir a qué recursos puede acceder cada agente y durante cuánto tiempo.
