Publicado: octubre 31, 2026, 12:24 pm
La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó hace dos años la misión Hera para evaluar in situ los efectos del impacto de la sonda DART de la NASA contra el asteroide Dimorphos, con el fin de convertir la desviación cinética en una técnica fiable y segura de defensa planetaria. Desde entonces, la nave espacial ha hecho un par de maniobras en el espacio profundo y un sobrevuelo de Marte para modificar su trayectoria e impulsar su velocidad.
Según la ESA, actualmente, Hera vuela a más de doce kilómetros por segundo y continúa acercándose a la órbita de los asteroides binarios Didymos, aunque, para poder igualar la velocidad de sus objetivos, ha girado sobre su eje de modo para que su anillo de propulsores de control orbital apunte hacia el sistema Didymos y, así, poder frenar «considerablemente».
Tras ejecutar varias maniobras de transición, en los próximos meses, Hera llevará a cabo una investigación exhaustiva del lugar de impacto para recopilar datos clave sobre el asteroide y su respuesta al impacto de DART, resolviendo así cuestiones fundamentales para la defensa planetaria.
Así ha sido la maniobra de frenado de la misión Hera
La ESA explica en un comunicado que, a primera hora del jueves 15 de octubre, Hera giró sobre su eje para orientar su anillo de propulsores de control orbital hacia el sistema Didymos. Tres de estos propulsores, alimentados con hidracina, se encendieron simultáneamente y funcionaron de forma continua durante un total de 93 minutos para reducir la velocidad de la sonda respecto a los asteroides en varios cientos de metros por segundo. Según la ESA, esta maniobra requirió una planificación compleja, ya que los propulsores de control de reacción de Hera también tuvieron que intervenir para mantener su orientación.
Tras varios días de comprobaciones y cálculos, el equipo de la misión transmitió a la sonda la secuencia de comandos para ejecutar una segunda maniobra de frenado, denominada BRM-2, durante la madrugada del jueves 22 de octubre. Esta segunda ignición, de aproximadamente 31 minutos, tenía como objetivo completar la mayor parte de la reducción de velocidad necesaria para igualar la del sistema Didymos y compensar posibles desviaciones durante la primera maniobra, BRM-1.
Tras ello, la sonda también tuvo que realizar otras tres maniobras de transición más pequeñas, teniendo en cuenta que dichas operaciones han estado destinadas a reducir la velocidad relativa de Hera respecto al sistema de asteroides hasta aproximarla a cero, siendo paso fundamental para preparar el encuentro con ambos cuerpos celestes.
¿Qué es la misión Hera?
HERA es una nave espacial de la ESA cuyo objetivo consiste en estudiar el impacto causado por DART, una misión de la NASA que colisionó con Dimorphos, un pequeño asteroide que orbita a otro más grande llamado Didymos.
Pero, ¿por qué es tan importante esta encomienda de la ESA? El mayor riesgo que los asteroides representan para la Tierra proviene de los de tamaño medio —aquellos que miden entre 100 y 300 metros—, ya que un impacto de un cuerpo celeste rocoso de este tipo podría causar una devastación a gran escala. Por consiguiente, Hera pretende preparar el terreno para que, en un futuro, se pueda implementar de manera efectiva una estrategia de defensa planetaria basada en la desviación de asteroides.
