Publicado: octubre 26, 2026, 10:00 am
Luego de que el Club de Futbol Atlas presentara el pasado 07 de octubre, junto con la Universidad de Guadalajara y el Gobierno de Jalisco, la propuesta para desarrollar un complejo urbano y deportivo que incluye un estadio con una inversión superior a los 5 mil millones de pesos en terrenos de la UdeG, Grupo PRODI quedó bajo los reflectores.
PRODI es dueño del 50% de las acciones de Mota Engil México, una de las principales constructoras del país, y tiene presencia y trayectoria en carreteras, trenes y aeropuertos. Sin embargo, hasta antes de su entrada a la industria del deporte y el entretenimiento, mantenía una presencia pública discreta. Este nuevo proyecto comienza a revelar una estrategia integral, en la que las sinergias entre los distintos brazos del grupo se complementan con una habilidad notable para crear alianzas estratégicas con entidades públicas.
La división de deportes y entretenimiento de Prodi es la propietaria del Club de fútbol; mientras que su empresa constructora, Mota-Engil México, estará a cargo de la construcción del estadio. Prodi aportará el financiamiento, pero no tendrá que adquirir la tierra, pues esta será aportada por la UDG, que quedará como socia en el proyecto.
La propuesta del estadio acordada con la UDG representa una extensión de un modelo probado por PRODI en otras industrias. “Nos gusta pensar, imaginar y trabajar en soluciones complejas, romper esquemas tradicionales y construir futuro a través de alianzas estratégicas, al servicio del país, de los estados y de las ciudades. Esta alianza con la Universidad de Guadalajara es una de ellas”, resumió José Miguel Bejos, presidente de Grupo PRODI y de Mota-Engil México, durante la presentación de Ciudad UDG.
Así, y con más de 82 años de trayectoria empresarial, la promoción y el desarrollo de infraestructura forman parte del ADN de PRODI. Su actividad ha evolucionado desde obras industriales y comerciales hacia proyectos en los que participa en distintas etapas del ciclo completo: identificación, estructuración, financiamiento, construcción, mantenimiento y operación. Al tiempo de crear sinergias, cerrar acuerdos y poner en marcha obras de infraestructura que van desde el sector público y privado, hasta con una de las principales Universidades del país.
La participación del Grupo en la industria aeroportuaria ofrece otro ejemplo. A través de Mota-Engil México, Grupo PRODI participa como socio minoritario de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) en Aeropuertos Mexicanos (AME), plataforma constituida en 2021 bajo un esquema de coinversión público-privada. En esta asociación, la participación privada aporta capital para el desarrollo de nuevas terminales y asume responsabilidades en su operación, bajo un modelo de co-inversión que promueve el gobierno federal. Esta alianza ha permitido detonar la ampliación y modernización de los aeropuertos de Tepic-Riviera Nayarit y de Puerto Escondido, donde el grupo ha comprometido 7,282 millones de pesos de inversión.
Tanto en el caso aeroportuario como en el estadio, el esquema contempla que las utilidades generadas por los activos se compartan con el socio público o institucional —ASA o la UdeG—. Se trata de un modelo distinto al de las concesiones tradicionales, en el que el socio privado estructura la inversión y asume los riesgos asociados al desarrollo del proyecto, mientras que el socio público participa de los beneficios derivados de su operación.
Al presentar el proyecto de Ciudad UDG, la rectora general, Karla Planter Pérez, destacó que este esquema garantiza que la Universidad conserve la propiedad del terreno y evita destinar presupuesto institucional a la construcción del estadio. Con una participación del 20% y un ingreso garantizado de al menos 18 millones de pesos anuales, el acuerdo busca mejorar la infraestructura del campus y consolidar una fuente recurrente de recursos para preservar su patrimonio cultural y contribuir al mantenimiento del Centro de Artes Escénicas y el Museo de Ciencias Ambientales.
“Para la Universidad de Guadalajara, todo proyecto debe proteger nuestro patrimonio y traducirse en beneficios para nuestra comunidad”, subrayó la Rectora.
La fórmula permite que la Universidad conserve el terreno, incorpore nueva infraestructura y obtenga recursos de largo plazo sin destinar presupuesto institucional al desarrollo del estadio.
Para Grupo PRODI, en tanto, Ciudad UDG representa la oportunidad de trasladar a un complejo deportivo y universitario el modelo que ha aplicado en otros sectores: participar desde la estructuración y el financiamiento hasta el desarrollo y la operación de activos.
“Para nosotros, construir no termina cuando se inaugura una obra: quien construye, se queda y responde de frente”, destacó José Miguel Bejos.
El nuevo estadio se convierte así en un proyecto donde confluyen las dos partes del acuerdo: para Grupo PRODI, la promoción y el desarrollo de infraestructura de largo plazo; para la UdeG, la posibilidad de incorporar nueva infraestructura y generar una fuente de ingresos que contribuya a sostener sus activos educativos y culturales sin desprenderse del terreno ni financiar la construcción del inmueble.
El proyecto refleja un modelo de colaboración entre capital privado e instituciones públicas que busca movilizar inversión para el desarrollo de infraestructura de largo plazo, al tiempo de garantizar la operación exitosa del mismo y un ganar-ganar para todos los involucrados.



