Publicado: octubre 24, 2026, 6:16 am
En la próxima madrugada del domingo 25 de octubre entraremos un año más en el horario de invierno, es decir: cuando el reloj marque las 03.00 horas automáticamente volverán a ser las 02.00. En el caso de las Islas Canarias, los relojes pasarán de marcar la 01.00 horas a las 2.00. Este horario se extenderá en principio hasta finales de marzo de 2027.
En España, al igual que sucede con el resto de los países de la Unión Europea (UE), existe la obligación de cambiar la hora dos veces todos los años en cumplimiento de la Directiva Europea de Cambio de Hora 2000/84/CE, que tiene como finalidad el ahorro de energía.
Sin embargo, según datos de Red Eléctrica y otros estudios recientes – como el de el comparador energético Hello Watt-, el ahorro que se consigue al encender menos la luz por la mañana al amanecer antes se anula por completo al caer la tarde. Es más: el consumo de luz suele aumentar con la bajada de temperaturas (uso de calefactores) y la necesidad de encender las luces.
A esto hay que sumar que los nuevos hábitos de los hogares españoles contribuyen también a aumentar el gasto con el cambio de hora: la proliferación de pantallas (móvil, tablet, ordenador…) hace que pasemos cada vez más tiempo dentro de casa con estos dispositivos eléctricos.
Este incremento en el uso de la electricidad llega en un momento en el que la factura de la luz ha mostrado una fuerte escalada alcista a partir del verano, impulsada por la crisis del gas, la menor producción eólica y la recuperación del tipo impositivo del IVA al 21% y del Impuesto Especial sobre la Electricidad al 5,11%.
En este mes de octubre, el precio medio de la electricidad en el mercado mayorista, conocido como pool, ha llegado a superar los 200 euros por megavatio hora (MWh), algo que no ocurría desde finales del año 2022.
En este escenario de precios al alza, 20minutos ha recopilado a continuación una serie de consejos por parte de expertos en energía – como la OCU o Endesa- que garantizan la contención del gasto eléctrico en el hogar con pequeños gestos que no suponen un gran esfuerzo.
-Revisa tu potencia contratada. Comprueba en tus facturas si tu potencia máxima demandada es inferior a la contratada. Ajustarla puede ahorrarte una cantidad fija de dinero al mes.
-Aprovecha las horas baratas. Si tienes una tarifa con discriminación horaria, concentra el uso de electrodomésticos de gran consumo (lavadora, lavavajillas, secadora…) en los tramos más económicos.
-Apostar por la iluminación LED. Sustituir la iluminación tradicional por tecnología LED permite reducir el consumo eléctrico gracias a su mayor eficiencia. El consumo de iluminación en el hogar se reduce hasta un 80%.
-Aprovechar al máximo cada hora de luz natural. Abrir cortinas y persianas durante el día, colocar las zonas de trabajo o estudio cerca de las ventanas y retrasar el encendido de las luces cuando sea posible son decisiones sencillas que ayudan a reducir el consumo.
-Evita el consumo fantasma. Apagar las luces al salir de una habitación, desconectar los aparatos que no se utilizan y evitar el modo de espera son gestos pequeños con efecto acumulado. Las regletas con interruptor facilitan además desconectar varios dispositivos de una vez y tener un mayor control del gasto.
