Publicado: octubre 21, 2026, 5:24 am
Tengo un amigo que me llama desde hace años para contarme sus desgracias, pero nunca las alegrías. Supongo que estas últimas las reserva para personas más divertidas. Yo debo figurar en su agenda como un servicio de asistencia para averías sentimentales, laborales y, últimamente, intestinales. Mi amigo no necesita consejos ni opiniones, ni siquiera le interesa demasiado comprobar si sigo al otro lado del teléfono.
Confieso que durante sus monólogos me pongo los auriculares y plancho, cocino o limpio la casa, mientras musito de vez en cuando un «vaya» o un «ajá». Alguna vez he intentado contarle algo mío, pero me regatea mejor que Lamine Yamal y enseguida estamos de vuelta con el impresentable de su jefe o con el poco caso que le hace su mujer. Estoy seguro de que usted también conoce a alguien así, puede incluso que reciba alguna llamada suya de vez en cuando. Son personas que no hablan contigo, sino que te utilizan para escucharse a sí mismas.
Les cuento todo esto porque hace meses que mi amigo no me llama. Primero pensé que le habría sucedido algo terrible. Después, que quizá fuera feliz, aunque aquello me pareció bastante improbable. Hasta que empecé a sospechar lo peor: me ha sustituido por una inteligencia artificial. Al principio me sentí ninguneado, pero pronto comprendí que contra un algoritmo no puedo competir: no se cansa, no interrumpe, no tiene problemas propios y, si uno insiste lo suficiente, siempre acaba dándole la razón. A este paso, terminaremos pagando una suscripción para que alguien nos pregunte de vez en cuando cómo estamos.
De vez en cuando miro el teléfono y pienso en llamarle. Me gustaría saber si ha arreglado lo de su jefe, si su mujer le hace más caso o si por fin ha logrado la excelencia horaria intestinal. Después de tantos años escuchando sus desgracias, me fastidia que una máquina se haya quedado con mi amigo. Sobre todo porque, cuando termina de contarle sus penas, ChatGPT se olvida de él. Yo, por desgracia, no. Bien pensado, quizá debería llamarle. Tengo la plancha sin hacer desde hace semanas.
