Publicado: octubre 16, 2026, 7:19 pm
Ser invitado a participar en el Foro de Think Tanks entre China y los Países de lengua Portuguesa y Española 2026 representó una valiosa oportunidad para dialogar, desde la academia, sobre los desafíos de la gobernanza global y conocer de manera directa algunas de las transformaciones que experimenta China.
La experiencia comenzó en Guangzhou, donde sostuvimos un coloquio con especialistas del Instituto de Estrategias Internacionales de Guangdong. Las exposiciones sobre la Gran Área de la Bahía Guangdong-Hong Kong-Macao y la Iniciativa de Gobernanza Global permitieron vincular el debate académico con procesos concretos de integración, innovación y desarrollo regionales. La visita a la empresa tecnológica EHang permitió conocer, además, algunos avances relacionados con la denominada economía de baja altitud.
El recorrido continuó en Hengqin, en la Zona de Cooperación Profunda Guangdong-Macao, donde conocimos proyectos orientados a facilitar los intercambios con países de lengua portuguesa y española, así como iniciativas de transformación digital. Posteriormente, en Macao, fue posible apreciar una ciudad cuya historia refleja siglos de encuentro entre tradiciones chinas y occidentales y que hoy busca proyectarse como una plataforma de diálogo entre China y otras regiones del mundo.
El momento central tuvo lugar el 17 de septiembre en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Macao. El foro, por primera vez ampliado a países hispanohablantes, reunió a cerca de 300 representantes y especialistas. La delegación internacional estuvo integrada por más de 20 expertos y académicos de China continental, las Regiónes Administrativas Especiales de Hong Kong y Macao, así como de países lusófonos e hispanohablantes, incluyendo a México. La diversidad de procedencias otorgó al encuentro un claro carácter interregional.
Fui invitado a participar como ponente en el Panel I: “Valor contemporáneo de la Iniciativa de Gobernanza Global”. En mi intervención planteé que la reforma de la gobernanza global debe partir de una realidad evidente: muchas de las instituciones creadas después de la Segunda Guerra Mundial enfrentan desafíos que sus diseñadores difícilmente pudieron prever, desde la inteligencia artificial y la gobernanza de los datos hasta las profundas transformaciones económicas, ambientales y tecnológicas del siglo XXI.
Sostuve también que ampliar la participación de los países del Sur Global resulta indispensable para construir instituciones internacionales más representativas y eficaces. Sin embargo, ese proceso debe realizarse fortaleciendo las bases universales del Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas, la igualdad soberana de los Estados y la solución pacífica de las controversias. Una mayor presencia del Sur Global debe contribuir a democratizar la gobernanza internacional, no a sustituir una hegemonía por otra.
El intercambio con colegas de África, Asia, Europa y América Latina confirmó que la cooperación internacional también se construye mediante el conocimiento mutuo, el debate académico y la creación de redes capaces de generar proyectos de largo plazo. La incorporación de los países hispanohablantes al foro abre, en ese sentido, nuevas posibilidades para profundizar los vínculos entre China y América Latina.
Regresé a México con una comprensión más concreta de la Gran Área de la Bahía, del papel que Macao puede desempeñar como espacio de encuentro y de las posibilidades de cooperación académica, tecnológica y cultural con China. En un sistema internacional cada vez más fragmentado, mantener abiertos estos espacios de diálogo resulta indispensable para comprender perspectivas distintas y construir respuestas comunes.
Expreso mi agradecimiento a la Embajada de la República Popular China en México por el apoyo que hizo posible mi asistencia y participación, y a la Oficina de la Comisionada del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China en la Región Administrativa Especial de Macao, encabezada por la Comisionada Bian Lixin, por la invitación y la hospitalidad. Haber participado en este foro fue una experiencia muy significativa y una oportunidad para tender nuevos puentes académicos entre México y China.
*El autor es internacionalista, doctor en Derecho y en Administración Pública, y profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

