Publicado: octubre 16, 2026, 12:23 pm
La capital de Albania vive este viernes una tensa calma tras tres días de violentas protestas estudiantiles contra el Gobierno del socialista Edi Rama, mientras las movilizaciones se extienden a otras ciudades del país, donde se han registrado ya nuevos enfrentamientos con la policía.
En Tirana, donde unos 180 manifestantes fueron detenidos en los disturbios del jueves, según informó este viernes la cadena TV Klan citando fuentes policiales, comerciantes y empleados municipales comenzaron esta mañana a limpiar los grandes destrozos causados.
Numerosos establecimientos permanecen cerrados, especialmente en las inmediaciones del Ministerio de Educación, donde algunos comerciantes han colocado carteles en apoyo a las reivindicaciones estudiantiles, aunque piden a los manifestantes que no dañen sus negocios.
La presencia policial sigue siendo notable en las inmediaciones de la sede de la oficina del primer ministro, donde grupos de agentes antidisturbios patrullan ante la presencia de pequeños grupos de jóvenes.
Sin embargo, en la céntrica plaza Skanderbeg, uno de los principales escenarios de los enfrentamientos del jueves, la tranquilidad es absoluta, con turistas y paseantes circulando con normalidad.
La tensión se traslada a otras localidades albanesas
Esa tranquilidad no se refleja en otras ciudades albanesas donde la tensión se ha implantado. Un ejemplo es Lezhë, en el norte, donde estudiantes de secundaria abandonaron las aulas y marcharon hacia el Ayuntamiento en solidaridad con las protestas de Tirana.
Durante la movilización, algunos manifestantes rompieron ventanas de un instituto, arrancaron vallas y señales de tráfico y lanzaron piedras contra los agentes.
En Elbasan, en el centro del país, estudiantes de secundaria boicotearon las clases por segundo día consecutivo y volvieron a manifestarse, mientras algunos jóvenes incendiaron contenedores de basura.
También en Shkodër, en el norte, universitarios abandonaron las aulas y recorrieron la ciudad, deteniéndose ante distintas facultades para animar a otros estudiantes a sumarse a las movilizaciones.
También se registraron concentraciones en otras ciudades, como Kamëz, Kurbin, Rrëshen y Fushë-Arrë.
