Publicado: octubre 11, 2026, 2:23 pm
Casi dos semanas después del supuesto brote de peste neumónica ocurrido en la región rusa de Irkutsk, en Siberia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) trata ahora de juntar todas las piezas del puzle para tener una imagen completa de si lo ocurrido puede entrañar riesgo alguno para la población global. El organismo ha publicado un primer informe detallado con todos los datos que las autoridades rusas le han proporcionado desde que estalló el caso, y aunque sostiene que «no ha hallado pruebas de transmisión en curso asociada a este caso», matiza acto seguido que existe «un factor de incertidumbre clave»: la falta de un diagnóstico confirmado en la trabajadora de laboratorio fallecida.
En el documento, la OMS establece una cronología de los hechos, en la que explica cómo tuvieron conocimiento el pasado 2 de octubre «a través de informaciones de los medios de comunicación» del fallecimiento de una empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk (APRI) y el Lejano Oriente, Daria Shipílova, de 28 años. Según indican, la mujer «murió el 2 de octubre tras haber sido hospitalizada el 29 de septiembre por una neumonía grave».
En aquel momento, los medios informaron que la conocida como ‘paciente cero’ contrajo una bacteria llamada Yersinia pestis —que se transmite entre animales y humanos— en Tailandia, de donde había regresado recientemente. El Departamento de Control de Enfermedades de Tailandia indicó que estaba en contacto con la OMS, pero no confirmó el viaje de la rusa a su país.
En los días posteriores, el 3, 5, 6 y 7 de octubre, la OMS contactó con las autoridades rusas para verificar la información que publicaban los medios, «incluida la noticia de un posible segundo caso» y solicitó información adicional «para evaluar las posibles repercusiones para la salud pública internacional», basándose en el Reglamento Sanitario Internacional.
Aunque el 2 de octubre el servicio ruso de defensa del consumidor, Rospotrebnadzor, emitió un comunicado indicando que se habían implementado las medidas de control sanitario y epidemiológico, no fue hasta varios días después, el 6 de octubre, cuando la OMS recibió una respuesta por parte del Gobierno ruso. En ese mensaje «se afirmaba que no se había registrado ningún caso de peste recientemente en la región de Irkutsk y se confirmaba que se había llevado a cabo una investigación epidemiológica tras la identificación de un caso de neumonía grave en un empleado del APRI de Irkutsk».
Recoge la OMS que, según las autoridades de Rusia, «la persona presentó inicialmente síntomas compatibles con una infección respiratoria viral aguda. Tras dar negativo en las pruebas para diversos patógenos de alta peligrosidad, se determinó que el paciente había fallecido a causa de una neumonía de etiología indeterminada«.
Asimismo, tras el fallecimiento, Rusia informó a la OMS de que «se habían aplicado medidas preventivas y de control de conformidad con la legislación sanitaria nacional; se identificó a la mayor cantidad posible de contactos, se los sometió a observación médica y se les realizaron pruebas para detectar patógenos de alto riesgo».
Según las autoridades de ese país, hasta el pasado 9 de octubre «no se habían detectado patógenos de alto riesgo en ninguno de los contactos» y tampoco había habido «incidentes de bioseguridad o de seguridad biológica en el laboratorio del instituto», por lo que «las informaciones de los medios de comunicación que sugerían lo contrario eran inexactas».
En una segunda respuesta de las autoridades rusas a la OMS se detalla que tanto la paciente como todos sus contactos identificados fueron sometidos a pruebas para detectar virus como el de la gripe, el SARS-CoV-2, u otros agentes causantes de infecciones respiratorias e infecciones bacterianas (como la peste y el estreptococo). Los resultados arrojaron dos casos de covid, tres de rinovirus y uno de Haemophilus spp, entre otras infecciones menores.
Asimismo, según Rusia, «el fallecimiento no se debió a una infección por peste» y la víctima «había sido vacunada contra los patógenos de alto riesgo con los que trabajaba habitualmente». Por otro lado, a diferencia de lo que se había publicado en los medios, la joven investigadora fallecida «no había viajado fuera de la región de Irkutsk durante las dos semanas anteriores a la aparición de los síntomas».
Sin diagnóstico confirmado de la muerte
A pesar de toda la información proporcionada por las autoridades sanitarias rusas, la OMS insiste en su informe que hay un «factor de incertidumbre clave» en este asunto, y es «la ausencia de un diagnóstico confirmado en la trabajadora de labotarorio fallecida».
Indica este organismo que, según los datos facilitados por Rusia, «las pruebas no identificaron peste ni otros patógenos probados de alta amenaza, y la muerte ha sido clasificada como neumonía de etiología indeterminada». Sin embargo, la OMS «no ha recibido información que identifique el agente causal responsable de la enfermedad mortal», subrayan.
Debido a esa falta de diagnóstico, la OMS apunta que «no está en condiciones de evaluar de forma independiente si la duración del período de seguimiento de los contactos informado fue suficiente para excluir todas las causas posibles de la enfermedad mortal».
La OMS tampoco descarta que la joven hubiera muerto por una «exposición asociada al laboratorio» donde trabajaba. Según explica, aunque la información dada por Rusia no indicaba que se hubiera infectado con patógenos probados de alta amenaza, «la fuente de la enfermedad mortal sigue siendo indeterminada».
Por ello, agregan, «la confianza en la evaluación sigue siendo limitada por la ausencia de un diagnóstico etiológico confirmado y la incertidumbre restante con respecto a la fuente y el modo de exposición».
En este sentido, la OMS ha pedido a Rusia «información clínica, epidemiológica y de laboratorio adicional, incluida la confirmación del diagnóstico del trabajador de laboratorio fallecido, para mejorar la confianza en la evaluación».
Por último, ha instado a «continuar investigando las muestras clínicas disponibles y la información epidemiológica» para «ayudar a identificar el agente causal» que provocó la muerte de la trabajadora rusa.
