Publicado: octubre 10, 2026, 9:30 am
Está en boca de todos en estos momentos. Aunque en España el acceso a la vivienda ya era uno de los problemas sociales y económicos más graves de los últimos años, afectando de manera especial a los jóvenes, ahora, en plena precampaña electoral, ha cobrado una importancia aún mayor. Comprar un hogar resulta cada vez más difícil debido a que los sueldos no crecen al mismo ritmo que el precio de los inmuebles. La barrera no es solo asumir el pago de la hipoteca, sino lograr reunir la cantidad de ahorro previo que se exige para la entrada. En medio de esta crisis inmobiliaria, los expertos señalan un factor clave: el enorme peso de los impuestos en el precio final que paga el comprador. Aunque existe la creencia habitual de que las empresas promotoras son las que más dinero ganan, el economista Fernando Trías de Bes ha explicado que quien más favorecido se ve es el Estado. Para entenderlo de manera sencilla, el economista ha explicado durante su intervención en la ‘Cadena COPE’ junto a Alberto Herrera un hipotético escenario a partir de una casa nueva que costaría 400.000 euros. De ese precio, la empresa constructora paga unos 100.000 euros por el terreno y alrededor de 150.000 euros por la edificación. Sin embargo, sumando el IVA de los materiales, las licencias del ayuntamiento y las cotizaciones de los trabajadores, el Estado termina quedándose con unos 148.000 euros, lo que representa prácticamente un tercio del valor total del inmueble. Esto significa que la administración pública gana «casi tres veces más que el promotor» que edifica la casa. Mientras que el Estado recauda un 33% del valor total de la venta, la empresa, que asume todo el riesgo económico y tarda varios años en construir, solo obtiene un beneficio de alrededor del 12%, según el análisis expuesto en ‘Herrera en COPE’ por Fernando Trías de Bes. La recaudación fiscal no se detiene ahí, ya que si el comprador solicita una hipoteca al banco, el Estado también cobra impuestos sobre los beneficios que obtiene la entidad bancaria por los intereses. En conjunto, sumando todas las viviendas vendidas en España durante un año, el Estado ingresa cerca de 40.000 millones de euros por el sector inmobiliario , lo que supone alrededor del 10% de todos sus ingresos anuales , subraya Fernando Tríes de Bes. Además, el economista señala dónde se encuentra la principal dificultad de los jóvenes para acceder a esa primera vivienda. «Llevamos una mala gestión de vivienda que arrastra muchísimos años. Se podría perfectamente aligerar la parte impositiva, pero perfectísimamente. Una pareja joven o una persona joven que empieza, entre deducciones por IRPF y eliminar totalmente los impuestos de transmisiones, para una vivienda de 400.000 euros va a necesitar mínimo 70-80.000 de liquidez, que es lo que no tiene, porque al mes sí que puede pagar la hipoteca. El alquiler es el doble de la hipoteca, el problema es la entrada », señala.
