Publicado: octubre 6, 2026, 3:00 am
El adelanto electoral para el próximo 29 de noviembre no solo decidirá quién será el próximo presidente del Gobierno. Ese mismo domingo millones de españoles también acudirán a las urnas para decidir cuál es el futuro del motor nacional. Una industria que no atraviesa su mejor momento y que en los últimos años ha tratado de salir adelante gracias a diferentes medidas con las que se ha tratado de impulsar la transición al coche eléctrico o para aliviar las tensiones provocadas por los altos costes energéticos derivadas del conflicto en Oriente Medio.
El nuevo plebiscito podría, por tanto, cambiar las piezas del puzzle de uno de los grandes pilares de la economía nacional. Un bastión que ha aupado a España a convertirse en la segunda mayor productora de vehículos a nivel europeo y que busca seguir siéndolo gracias a una transformación de su industria empujada por las ayudas públicas. Para incentivar el salto a la electromovilidad exigido desde Bruselas, el actual Gobierno impulsó los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica para el Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC), una herramienta creada por el Real Decreto-ley 36/2020 y gracias a fondos europeos.
Los PERTE VEC y las inversiones chinas, en el aire
A lo largo de los últimos años, este mecanismo ha logrado darle un notable empujón a plantas como Martorell, con unos 50 millones de euros en ayudas. Una situación que también han aprovechado otros, como la del grupo Stellantis en Vigo (36 millones), la gigafactoría de baterías de la china Envision en Navalmoral de la Mata (300 millones) u otros 130 para la fábrica de piezas de Mercedes-Benz en Vitoria. En total, unos 2.000 millones de euros de prestaciones públicas que también parecen dar sus frutos. De acuerdo con el último informe de matriculaciones publicado por Anfac, la tendencia apunta a que el ejercicio podría cerrarse con 1,2 millones de ventas, la que sería la mejor cifra después de la pandemia.
En aras de buscar nuevas alianzas, el propio secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha viajado en varias ocasiones hasta China para cultivar las relaciones comerciales con el país asiático. Unas reuniones que parecen haber sido fructíferas y que en los últimos años han atraído una horda de inversiones desde el otro lado del mundo. La última se produjo hace menos de una semana, cuando la china Gotion adquirió el 49% (1.100 millones de euros) de la gigafactoría que el grupo Volkswagen mantiene en Sagunto.
Un movimiento similar al que previamente hicieron otras como MG, que construirá su propia fábrica en Galicia (200 millones); CATL, con otra planta de baterías en colaboración con Stellantis (4.100 millones), Geely, que compró el 34% de Almussafes (211 millones) o BAIC, que desde este mismo ejercicio ha devuelto la actividad a la planta jienense de Santana tras una inversión de 80 millones de euros. Gracias a estos aterrizajes, España da pasos de gigante para convertirse en un ‘hub’ de la electromovilidad, por lo que no se puede descartar que las marcas chinas sigan desembarcando en territorio nacional.
Ayudas fiscales al comprador
Con la electrificación como eje de actuación, el actual Gobierno también ha impulsado activamente los incentivos fiscales para los compradores de vehículos electrificados. En un contexto marcado por un usuario español cuyo poder adquisitivo no atraviesa su mejor momento, el Gobierno decidió lanzar primero el Plan Moves y después cogió el testigo el Plan Auto+. Tras meses de retraso, sus bases fueron aprobadas en julio y comenzaron a poder solicitarse oficialmente en agosto con un presupuesto cifrado en 400 millones de euros.
Gracias, en parte, a esta prestación, las cifras de matriculaciones publicadas recientemente por las patronales muestran cómo la electrificación ha alcanzado cifras de récord, con una de cada tres ventas de turismos y una cuota del 16,5%. Sin embargo, este ‘empujón’ para la renovación y descarbonización del parque podría cambiar en caso de que también lo hiciera el Gobierno. En la senda por incentivar la compra del coche eléctrico, el actual Gobierno también aprobó la posibilidad de acceder a una deducción del 15% del IRPF por la compra de un vehículo eléctrico de hasta 20.000€, lo que podría suponer un ahorro máximo de 3.000€.
Ayudas a los combustibles fósiles
La actual situación geopolítica también ha llevado a los combustibles a dispararse incluso por encima de los dos euros el litro. Una presión para los ciudadanos que llevó al Gobierno a tomar cartas en el asunto poco después de que estallara el conflicto en Oriente Medio. Para tratar de aliviar las tensiones trasladadas a los surtidores, se aprobó un real decreto-ley renovado recientemente que contempla una rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos. Al ir a repostar, ahora el litro de diésel y gasolina recibirá una bonificación de 20 céntimos en el mes de octubre, que se podría prorrogar hasta diciembre dependiendo de cómo evolucione la inflación.
