Publicado: septiembre 13, 2026, 11:28 am
ChatGPT puede hacer muchas cosas, pero hay algo que todavía no puede: salir de la pantalla y actuar físicamente en el mundo real. Precisamente, esta podría ser la próxima cima a alcanzar para OpenAI, ya que planean unir sus modelos de IA con un cuerpo capaz de moverse, utilizar objetos e interactuar con las personas. El propio Sam Altman ha confirmado que trabajarán en un robot humanoide.
El CEO de OpenAI reveló el plan durante el pódcast Sources en YouTube, donde habló sobre la estrategia que la empresa seguirá en el ámbito de la robótica: «Definitivamente haremos un humanoide». Esto es lo que respondió al ser preguntado por la posibilidad de fabricar robots para centros de datos y máquinas con forma humana, a lo que añadió que «también haremos otros formatos».
El ‘cerebro’ del robot será lo más importante
La compañía considera que el gran desafío no es solo fabricar el cuerpo del robot, sino lograr que su IA pueda controlarlo de forma correcta. Altman explicó que desarrollar esa especie de ‘cerebro’ es más importante que decidir cómo será la máquina. Asegura que el objetivo sería crear sistemas capaces de entender lo que ocurre alrededor, razonar y después actuar físicamente. «Creo que todo eso es menos importante que averiguar realmente cómo funciona el cerebro que hace funcionar al robot».
Que el diseño sea humanoide tiene sentido, debido a que, en sus propias palabras, cuenta que «el mundo está diseñado en gran medida para las personas», por lo que una máquina con dimensiones similares podría realizar tareas similares sin tener que modificar los espacios ya existentes. Por ejemplo, podría moverse por una cocina, utilizar un ordenador o abrir puertas sin tener que cambiar nada de su alrededor. «Quiero asegurarme de que sigamos construyendo este mundo para las personas. Así que parece lógico que los robots tengan una forma similar a la nuestra«.
Reconoce que colocar un robot humanoide en cada hogar no es la máxima prioridad, pero sí cree que, con el paso del tiempo y a largo plazo, «todo el mundo debería tener un robot personal». Deja claro que para llegar a ese escenario todavía quedan importantes problemas por resolver, tanto de fabricación como técnicos. De hecho, todavía no existe un prototipo presentado públicamente ni una fecha de lanzamiento.
