Publicado: septiembre 10, 2026, 4:08 pm
Jesulín de Ubrique tenía una cita con el ruedo en el Festival Taurino de Ocaña, Toledo, pero una lesión se ha cruzado entre el torero y el albero. Hasta ahí, un contratiempo habitual en una profesión en la que el cuerpo no siempre respeta el cartel. El problema reside en que que la explicación del diestro no ha convencido a los que habían organizado el festejo.
Juan Carlos de la Torriente, representante de Toros Eventos Verma SL, ha expresado en El verano se mueve su desencanto con Jesulín y ha puesto abiertamente en duda la manera en la que ha comunicado su ausencia. «Me ha defraudado totalmente», ha asegurado.
A De la Torriente no solo le chirrió que el protagonista comunicara «de golpe» que no iba a torear; tampoco le cuadraban las fechas. Según ha detallado, el matador trasladó que no se encontraba físicamente en condiciones y, apenas veinticuatro horas después, volvió a enfundarse el traje de luces en otro municipio.
La documentación aportada para acreditar la dolencia tampoco le convenció, quien ha cuestionado tanto su procedencia como la fórmula empleada. «Nos envía un parte médico de una clínica privada y las bajas las da el médico de cabecera, Yo no sé si esto es legal, pero, siendo de un hospital privado, no es la forma», ha incidido.
El parte, siempre de acuerdo a De la Torriente, atribuía a Jesulín una coxalgia, un diagnóstico cuya terminología le resultó inicialmente desconocida. «Yo no sabía lo que era y me dicen que es dolor de rodillas«, ha precisado al referirse al diagnóstico presentado.
El empresario también ha desvelado las condiciones que Jesulín habría planteado para participar en el evento. Tal como ha afirmado, el diestro rechazó los novillos previstos inicialmente, lo que obligó a la organización a recurrir a animales de la ganadería que él había escogido.
El siguiente tercio fue económico: según el empresario, reclamó «tres veces más de lo que cobran los otros compañeros». Tampoco quería medios de comunicación ni cámaras alrededor, pese al revuelo que había generado su participación. «Me llama la atención, la expectación que había era máxima», ha apuntado.
Por todo ello, De la Torriente no piensa dejar el asunto en el ruedo y ha avanzado que acudirá a la justicia para que Jesulín de Ubrique acredite que realmente no estaba en condiciones de torear en la corrida.
