Publicado: agosto 15, 2026, 3:38 pm
Vuelve LaLiga. Después de un apasionante Mundial, y de poco más de dos semanas huérfanos de fútbol tras el cierre del torneo en Nueva York con la segunda estrella para España, echa a rodar el balón en el fútbol de clubes en LaLiga con un estreno muy descafeinado: sin seis equipos, entre ellos los tres grandes, que debutarán con la segunda fecha la próxima semana tras ceder a sus estrellas para la gran cita del deporte rey.
Alavés y Getafe abrirán la nueva temporada en Mendizorroza. Y, dos horas después, se verán las caras en el Sánchez-Pizjuán el Sevilla y un Rayo Vallecano en plena lucha con la Comunidad de Madrid por jugar en el Estadio de Vallecas esta temporada. De momento, su estreno en casa será en Butarque, pero, si no se resuelven a tiempo las graves deficiencias de seguridad, salubridad y mantenimiento en las instalaciones por las que el Gobierno regional le retiró la concesión cautelar del campo hace unas semanas, tendrá que jugar en El Plantío de Burgos.
Para ver el estreno de Real Madrid, FC Barcelona y Atlético, todavía habrá que esperar. Es lo que tiene el Mundial. Con muchos futbolistas en sus filas que han alcanzado, mínimo, las semifinales del torneo magno, no será hasta la próxima semana cuando se presenten los equipos de José Mourinho, Hansi Flick y el Cholo Simeone.
‘The Special One’, otra vez, para acabar con el dominio culé
Dos años sin títulos y a la sombra del Barça, con una única victoria en los últimos siete Clásicos, han sido suficientes para el Real Madrid. Está de vuelta en el banquillo madridista, después de una convulsa temporada entre cambio de entrenadores y conflictos en el vestuario, un Mourinho que ya consiguió una vez romper la hegemonía culé en plena era Guardiola.
Su rival será ahora Hansi Flick, y sus chicos. Los goles no los pondrá Cristiano Ronaldo, sino un Kylian Mbappé que ha hecho 56 en sus dos campañas de blanco. Como la otra gran piedra angular del proyecto, Vinícius Jr., ahora que el culebrón de su futuro se ha cerrado con su renovación. Y tendrá más dinamita en ataque que sus predecesores, pues el club ha roto la hucha: Yan Diomande será el nuevo dueño del carril derecho, tras convertirse en el fichaje más alto de la historia de la entidad (125 millones que podrían llegar hasta los 140 si se cumplen las variables).
Su llegada, además, solo ha sido la última de un ‘movidito’ mercado de fichajes en el Bernabéu, pues antes ya habían firmado Carlos Espí, para sustituir a un Gonzalo García que puso rumbo al Fulham; Bernardo Silva, un perfil muy distinto a lo que ya tenía en el centro del campo; Marc Cucurella, para reforzar el lateral izquierdo tras las dudas que dejó el curso pasado Álvaro Carreras; Denzel Dumfries, para competir con Trent por el lateral derecho; e Ibrahima Konaté, para fortalecer la defensa a la espera de que se recupere Militao.
Pero también se ha reforzado el campeón, que además está a punto de ‘robarle’ un fichaje clave: Rodrigo Hernández, que declinó la oferta blanca para llegar a un acuerdo con el Barça, que negocia su traspaso con el City. Se han ido Lewandowski, Rashford y el héroe del Mundial, Ferran Torres, que ha firmado con el vigente campeón de Europa, el PSG, pero han llegado Anthony Gordon y Karim Adeyemi… mientras sigue creyendo en que es posible el fichaje de Julián Álvarez.
Su coqueteo con La Araña, que hasta pidió ser traspasado para «cumplir su sueño» durante la Copa del Mundo le ha costado un procedimiento disciplinario incoado por el Comité de Disciplina de la RFEF, por su interés y sus presuntos contactos con el argentino, además del ‘descuido’ de no contemplar otra opción para fortalecer su delantera.
Pase lo que pase, Lamine Yamal será el gran líder culé, con un año más de experiencia y la ambición de ganar una Champions que se le resiste tras conquistarlo todo a nivel nacional. Buena parte de culpa de ese dominio en España la tiene Flick. El alemán ha confeccionado un equipo plagado de canteranos que recuerda al ciclo de 2008-2011, con Guardiola en el banquillo, al que tratará de emular: ningún equipo ha sido campeón de tres Ligas consecutivas desde entonces. Lo tiene al alcance el ex del Bayern, que ha ganado 59 de sus 76 encuentros en las últimas dos Ligas, con 88 y 94 puntos entre 2024 y 2026 y 197 goles a favor.
El tercero en discordia, un Atlético decidido a ganar
Alternativa o aspirante, según la perspectiva, el Atlético de Madrid necesita ser más consistente en la Liga. Hace dos años se cayó en la segunda vuelta, tras ser campeón invernal. La pasada temporada se alejó demasiado mientras avistó las opciones de título que despertaron tanto la Copa del Rey como la Champions. Pero perdió la final del torneo del KO en los penaltis, ante la Real Sociedad, y se quedó a las puertas de pelear por el título en Europa, cayendo en ‘semis’ ante el Arsenal. Por si fuera poco, acabó cuarto en Liga.
Ahora inicia la decimoquinta temporada de Diego Simeone al frente del equipo, el único técnico capaz de cantar el alirón ante Barça y Madrid desde el Valencia de Rafa Benítez, campeón en 2002 y 2004, aunque con turbulencias: el club rojiblanco ha colocado el cartel de ‘no está en venta’ sobre un Julián Álvarez que ha pedido marcharse. El culebrón, a pocos días del debut, no se ha resuelto todavía.
También hay buenas noticias. Después del adiós de Antoine Griezmann, máximo goleador rojiblanco de todos los tiempos, se han hecho los deberes en verano, con un fichaje por línea y varias salidas: en el Metropolitano, han aterrizado Alejandro Grimaldo, para el lateral izquierdo, y el Cuti Romero, un central de garantías para el centro de la zaga; Morten Hjulmand para el medio centro; y Kang-in Lee para el ataque; y han hecho las maletas Ruggeri, Almada y Nahuel Molina.
La pelea por Europa en la zona media
Ya fue encarnizada el año pasado, con un Villarreal que hasta superó en la clasificación al Atleti, y se espera que esta temporada la lucha por Europa vuelva a estar apretadísima. Será un reto mayúsculo especialmente para los equipos que ya juegan competición continental este año: el Submarino Amarillo, iniciando una nueva era con Íñigo Pérez en el banquillo, y el Betis de Pellegrini, que decepcionó el curso pasado cayendo en cuartos ante el Braga, tienen el objetivo conseguir el billete europeo para el próximo curso.
También la Real Sociedad, vigente campeón de la Copa del Rey, lo que le dio el billete a la Europa League, y que estará liderado de nuevo por un Pellegrino Matarazzo que el curso pasado le dio otra cara a los txuri-urdin tras un mal arranque y por Oyarzabal, máximo goleador de la Roja en el pasado Mundial. Conviene no olvidarse del Athletic Club, que arranca una nueva etapa con Edin Terzic en el banquillo tras la salida de Ernesto Valverde y, ahora sí, podrá contar con Nico Williams, frenado por las lesiones la mayor parte de la temporada pasada
En la pelea por Europa también quiere volver a colarse un Rayo Vallecano que hizo historia el año pasado al alcanzar la final de la Conference League y que empieza la temporada con el lío de su estadio… y un nuevo entrenador, Beñat San José.
Otro aspirante será el Celta de Claudio Giraldez, con la espinita de caer en cuartos de la Europa League el año pasado, y junto a la incógnita que siempre acecha a Sevilla y Valencia en los últimos cursos, lastrados por las crisis persistentes, institucionales, económicas y deportivas, que arrastran cada uno de los años más recientes, con la distancia de todo lo que fueron y su actual realidad, relegados demasiadas veces a batirse por salvar mínimamente el estatus y la categoría. Carlos Corberán, que acabó muy cuestionado por la afición valencianista la pasada campaña, y Luis García Plaza, que llegó en el tramo final y logró asegurar la permanencia hispalense en Primera División, siguen al frente de ambos proyectos.
Objetivo: la permanencia
Lo primero de todo para ambos conjuntos es encontrar la estabilidad, tan bien personificada en el Getafe por José Bordalás, ante la enésima prueba de supervivencia otra vez. Traspasados Luis Milla y Mauro Arambarri y de vuelta a la competición europea, la permanencia es el objetivo prioritario del bloque azulón.
También es la meta de Osasuna, con Luis Miguel Ramis al frente, el fichaje del delantero Jonathan Dubasin y tras la marcha de Víctor Muñoz al Liverpool; el Elche, en el que el argentino Martín Anselmi toma el relevo de Éder Sarabia; el Alavés de Quique Sánchez Flores; el Espanyol de Manolo González, advertido por su caída en la segunda vuelta, y el Levante de Luis Castro, que salvó al equipo en una situación límite y, estas vez, no tendrá a Carlos Espí para marcar los goles.
El regreso de tres clásicos
Es el mismo objetivo de tres históricos que regresan a Primera División. Son el Deportivo de La Coruña, el Racing de Santander y el Málaga. Después de años de problemas y escasas expectativas, han sido capaces de sobreponerse y reintegrarse en la élite, con el mérito que eso conlleva.
El conjunto gallego, campeón liguero en 1999-2000 y con la bomba de Aubameyang como líder de su proyecto, y el andaluz retornan a Primera tras ocho años; el equipo cántabro, con Sergio Canales como fichaje, después de 14. La salvación es el primer paso.
