Publicado: julio 25, 2026, 8:23 pm
Nuevas investigaciones respaldan que, en el caso de la mayorÃa de los adultos, consumir hasta 400 mg de cafeÃna al dÃa (o lo que serÃan 5 tazas de café con cafeÃna de 237 ml al dÃa) es seguro y parece estar relacionado con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular en algunas personas.
Por otra parte, unas dosis más altas de cafeÃna, como las de las bebidas energéticas, sà que pueden causar daño cardiovascular, según una nueva declaración cientÃfica de la Asociación Americana del Corazón, publicada en Circulation, la revista cientÃfica insignia de la Asociación Americana del Corazón.
«La cafeÃna que se consume en el café es una parte fundamental de la vida diaria de millones de personas, y según nuestra revisión de las investigaciones más recientes, para la mayorÃa de los adultos, la ingesta de hasta 400 mg de cafeÃna al dÃa, equivalente a hasta 5 tazas de café con cafeÃna al dÃa sin azúcares ni aditivos, es segura y no aumenta el riesgo cardiovascular -afirma Gregory M. Marcus, presidente del grupo de redacción de la declaración cientÃfica, profesor de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco y jefe asociado de CardiologÃa para la Investigación en University of California, San Francisco Health-. Sin embargo, las dosis altas de cafeÃna, como las que se encuentran en las bebidas energéticas, incluidas las bebidas energéticas concentradas, pueden tener efectos nocivos para el corazón y deben evitarse».
Según los resultados de los estudios de investigación más recientes, consumir hasta 400 mg de cafeÃna al dÃa, o no más de 3 a 5 tazas de 237 ml de café negro con cafeÃna al dÃa (sin azúcares, edulcorantes, saborizantes ni aditivos), se considera seguro para la mayorÃa de los adultos. Un café con cafeÃna normal, preparado con una cafetera tradicional, suele contener entre 9,4 y 20,6 mg de cafeÃna por cada 30 ml (onza lÃquida).
El consumo de café con cafeÃna sin azúcares añadidos, saborizantes ni crema se asoció con un menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardÃacas, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardÃaca y algunos ritmos cardÃacos irregulares. Los ensayos aleatorios, el tipo de diseño de estudio más riguroso y fiable, han demostrado que el consumo de cafeÃna en el café se asocia con un menor riesgo de fibrilación auricular, pero también con un mayor riesgo de contracciones ventriculares prematuras.
Es probable que añadir azúcar, jarabes aromatizados, leche o nata al café reduzca sus posibles beneficios para la salud, y se necesita más investigación para comprender el impacto de estos aditivos. En cambio, un mayor consumo de cafeÃna, como la que se encuentra en las bebidas energéticas, incluidas las bebidas energéticas concentradas, se ha asociado con daños cardiovasculares, como un mayor riesgo de hipertensión y arritmias cardÃacas. Estas bebidas pueden contener entre 40 y 69 mg de cafeÃna por onza lÃquida, de 3 a 4 veces más cafeÃna que el café con cafeÃna habitual.
La cafeÃna presente en el café se metaboliza en el hÃgado y, por lo general, alcanza su concentración máxima en la mayorÃa de las personas en una hora. Sin embargo, la rapidez con la que cada persona procesa la cafeÃna depende de su genética, metabolismo, edad y consumo previo de cafeÃna. El consumo regular de café con mayor contenido de cafeÃna puede generar tolerancia a niveles más altos. Otras personas pueden experimentar efectos más intensos con la misma cantidad. Los efectos a corto plazo de la cafeÃna pueden incluir aumentos temporales de la presión arterial, la frecuencia cardÃaca, el nivel de azúcar en sangre y el estado de alerta. Algunas personas pueden experimentar palpitaciones y/o trastornos del sueño.
Otros efectos sobre la salud
Diversos estudios han demostrado que el consumo de café con cafeÃna puede afectar la presión arterial de manera diferente según la cantidad ingerida. En personas con presión arterial normal, beber de 1 a 3 tazas al dÃa se asoció con un mayor riesgo de desarrollar hipertensión, mientras que beber más de 3 tazas al dÃa se asoció con un menor riesgo.
Las dosis altas de cafeÃna (como las que se encuentran en las bebidas energéticas o los concentrados energéticos) pueden aumentar significativamente la presión arterial, especialmente en personas que ya la padecen.
Respecto a la diabetes tipo 2, las investigaciones sugieren que el café con cafeÃna puede reducir la sensibilidad a la insulina a corto plazo. Además, el consumo regular de café negro con cafeÃna se asoció con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Sin embargo, este beneficio podrÃa deberse a otros compuestos del café además de la cafeÃna. Se necesita más investigación para aclarar el impacto del café con cafeÃna sobre la diabetes tipo 2 en comparación con los diversos compuestos presentes en él.
En cuanto al colesterol, datos de ensayos clÃnicos aleatorizados indican que el cafestol, un componente presente tanto en el café con cafeÃna como en el descafeinado, se asoció con niveles más altos de lipoproteÃnas de baja densidad (también conocidas como colesterol «malo»). El cafestol está presente en el café sin filtrar (como el espresso, el de prensa francesa, el turco o el hervido), pero no en el café preparado con filtros de papel ni en el café instantáneo. Se necesita más investigación para comprender qué productos contienen mayores niveles de cafestol y sus mecanismos de acción.
Sobre el ritmo cardÃaco los análisis más recientes de medidas de salud con información autodeclarada por los participantes han encontrado que beber de 1 a 3 tazas de café con cafeÃna al dÃa no se asoció con un mayor riesgo de fibrilación auricular o ritmo cardÃaco anormal. Sin embargo, el café con cafeÃna en esa misma cantidad puede estar asociado con más latidos prematuros de la cavidad inferior del corazón, llamados contracciones ventriculares prematuras (o PVC).
Dosis muy altas de cafeÃna (como las que se encuentran en las bebidas energéticas con cafeÃna o los shots energéticos) se han relacionado con ritmo cardÃaco anormal en personas que generalmente se consideran con bajo riesgo de enfermedad cardiovascular, como los adultos sanos menores de 30 años.
En lo que se refiere a las enfermedades cardÃacas y los accidentes cerebrovasculares, el consumo de 2 a 4 tazas de café con cafeÃna al dÃa se asoció con un menor riesgo de enfermedades cardÃacas, insuficiencia cardÃaca y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, el consumo de más de 4 tazas de café con cafeÃna al dÃa podrÃa aumentar el riesgo de insuficiencia cardÃaca. No todas las fuentes de cafeÃna son iguales.
Es necesario realizar más investigaciones para estudiar los efectos en la salud de los distintos tipos de café con cafeÃna y otros productos que la contienen, como el té, los refrescos, las bebidas energéticas, los concentrados energéticos y los alimentos. «Si bien las investigaciones sugieren que el consumo de cafeÃna puede estar asociado con ciertos beneficios cardiovasculares para algunas personas, es importante recordar que no existe una estrategia única para un consumo seguro de cafeÃna. Cada persona reacciona de manera muy diferente a la cafeÃna según diversos factores, como la edad, los medicamentos, las afecciones médicas preexistentes, la genética y la velocidad con la que su cuerpo la metaboliza.
Lo que puede ser una cantidad razonable para una persona podrÃa causar efectos indeseados, como palpitaciones, ansiedad o trastornos del sueño, en otra. Por eso es importante prestar atención a cómo reacciona su cuerpo a la cafeÃna y consultar con su equipo médico sobre lo que es adecuado para usted», puntualiza Marcus.
