Publicado: julio 21, 2026, 3:00 am
Cánticos como ‘yo soy español’ o ‘campeones, campeones’ siguen retumbando dos días después de que la selección española de fútbol volviera a tocar la gloria al proclamarse campeona del mundo por segunda vez. España ha vuelto a revivir las emociones y sensaciones de aquel 11 de julio de 2010, aunque 16 años después todo ha cambiado. Especialmente el sector del automóvil, donde ya nada es igual: los precios se han disparado, el parque sigue envejeciendo mientras da el salto al coche eléctrico, a la par que una horda de nuevas marcas aterriza para dar un vuelco al sector.
Desde que la selección bordara su primera estrella sobre el escudo, España también ha cambiado. Por aquel entonces el país contaba con 46,6 millones de habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), una cifra que hoy roza los 49,6 millones. Ese crecimiento demográfico también se ha reflejado en las carreteras: el parque automovilístico ha pasado de 27,6 millones de vehículos a 31,7, de acuerdo con los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC).
Los precios se han disparado
Una serie de crecimientos y aumentos en cadena a los que tampoco son ajenos los precios. Desde aquel gol de Iniesta, la coyuntura económica ha dado lugar a un IPC que se ha disparado un 35%, tal y como apuntan los registros del Instituto Nacional de Estadística (INE). O lo que es lo mismo, comprar un coche entonces costaba, de media, 17.600 euros, una cifra que ahora asciende hasta los 23.800, expone la Agencia Tributaria. Para ponernos en contexto, adquirir uno de los modelos más populares, como el Seat Ibiza, era posible entonces desde 11.170 euros. Sin embargo, esta cifra ha aumentado un 48%, hasta los 16.520 en pleno 2026. Tampoco se han quedado al margen de este encarecimiento otras marcas como la francesa Renault. Porque la tercera generación del mítico Clio se podía adquirir entonces desde 10.400 euros, mientras que para comprarlo actualmente hacen falta, al menos, 18.900.
Esta inflación ha impactado directamente en el bolsillo de los españoles. Muchas familias se han visto ‘empujadas’ a apretarse el cinturón para recortar gastos, por lo que han decidido seguir ‘exprimiendo’ sus coches ante la dificultad de adquirir uno nuevo: muchos de los comprados hace 16 años siguen circulando todavía, lo que ha llevado a la antigüedad del parque a pasar de 9,2 años de media hasta los 14,6 (Anfac). Un dato más que preocupante, tal y como apuntan desde el sector, debido a unos sistemas de seguridad cada vez más anticuados que aumentan el riesgo de siniestros.
Endurecimiento de la normativa de emisiones
El paso del tiempo también ha sido testigo de esta evolución. No solo en términos de tecnología, sino en cuanto a emisiones medioambientales. Ya no vale todo y las grandes nubes de humo que los combustibles fósiles provocaban en los tubos de escape también están quedando atrás. Todo cambió sobre 2015, cuando el escándalo del famoso ‘diéselgate’ de Volkswagen dio lugar a un endurecimiento de la normativa. Bruselas se puso seria para tratar de cuidar el planeta y durante varios años fue cocinando una serie de medidas que han traído la transición energética que atraviesa el mundo actualmente.
Tras implementar normativas de descarbonización como las etiquetas que acotaban las emisiones o el futuro de la contaminación 0 en 2035, la radiografía del parque es bien diferente. Cada vez queda más lejos el 70% de cuota que aupaba al diésel como el rey indiscutible, o motorizaciones de gasolina que copaban en torno al 30%. 16 años más tarde, el parque atraviesa un profundo proceso de electrificación, con el nacimiento de motores híbridos, eléctricos e híbridos enchufables. Mecánicas que están transformando el sector de la mano de unos híbridos (HEV), que son los reyes, con una cuota de las ventas del 40% en lo que va de 2026. Le siguen los eléctricos (20%), que igualan a la gasolina (20%) y superan ampliamente al diésel (17%). Unos datos que quedaron constatados en el informe anual de Anfac sobre el ejercicio 2025, en el que estas motorizaciones más ‘modernas’ ya acaparan en torno al 10% de todo el parque.
Una horda de marcas chinas
De la mano de esta transformación medioambiental también han sido muchos los nuevos players que han sabido aprovechar su oportunidad. Sí, las nuevas marcas chinas que están transformando el mercado. Porque de la mano de esta descarbonización también está llegando la tan avanzada tecnología del gigante asiático para aprovechar las dudas e incertidumbre del viejo continente sobre la electrificación. Algunos como BYD, MG, el grupo Chery o Geely ya no son una utopía. Sin hacer mucho ruido se han convertido en uno más en las carreteras nacionales, con una amplia gama de modelos y motorizaciones para satisfacer las necesidades de una sociedad española cada vez más sensible al precio.
Basta con mirar las cifras de matriculaciones para apreciar el verdadero cambio. Porque el podio del año 2025 fue para Toyota, seguido de clásicos como Renault y el grupo Volkswagen. Sin embargo, las cifras de 2026 ya muestran el gran empuje de estos asiáticos, con modelos como el MG ZS como el quinto más vendido del mes de junio o el BYD Atto 2, en noveno lugar, compitiendo de ‘tú a tú’ con los Seat Ibiza, Toyota Corolla u Opel Corsa, entre otros. Nuevos nombres que llegan para dar el relevo de emblemas como el Nissan Qashqai, una marca en horas bajas que ha anunciado recortes; así como el Ford Fiesta o el Peugeot 207, que ya no se producen.
