Publicado: julio 20, 2026, 3:24 am
Los móviles Android vuelven a estar en peligro por culpa del malware RedHook. Descubierto por un grupo de investigadores de la compañía Group-IB, dicho software malicioso puede esconderse tras un mensaje de texto o una llamada telefónica para hacerse pasar por un banco o una agencia gubernamental, de esta manera, los ciberdelincuentes incitan a las víctimas para que accedan a un sitio web fraudulento de Google Play para instalar una aplicación sospechosa.
De llegar a instalarse la app, la plataforma en cuestión solicita permisos de accesibilidad, que permiten que las aplicaciones de Android interactúen con otras plataformas y configuraciones en nombre del usuario. Por lo tanto, si se aprueban, se activan discretamente las ‘Opciones de desarrollador’ y se habilita la función ‘Wireless ADB’, que permite que otra persona controle el móvil de forma remota a través de WiFi.
A partir de ese momento, la aplicación se conecta al servicio de depuración del teléfono mediante una dirección interna y se empareja utilizando un código que obtiene directamente desde la pantalla. De este modo, consigue privilegios de shell, lo que le proporciona un nivel de control muy superior al que tendría una aplicación convencional, todo ello sin necesidad de acceso root —es decir, Android está basado en Unix, un sistema operativo en el que la cuenta con máximos privilegios de administración se denomina root. Por lo tanto, obtener acceso root en un dispositivo Android significa disponer de permisos sin restricciones para acceder a los archivos, carpetas y comandos del sistema—.
Este malware puede ver la pantalla de tu móvil
Según Group-IB, la última versión de RedHook también efectúa una utilidad legítima para desarrolladores llamada ‘Shizuku’ para ejecutar comandos en segundo plano, otorgándole permisos adicionales y realizando cambios que requerirían la intervención de una persona.
Por lo tanto, una vez dentro, los ciberdelincuentes tienen a su disposición 53 comandos para ver la pantalla del móvil en directo, hacer capturas de pantalla, tocar y deslizar el dedo por el teléfono, bloquearlo o desbloquearlo, instalar o eliminar aplicaciones silenciosamente, leer mensajes, activar la cámara y reiniciar el terminal de forma remota.
Además, por si fuera poco, el malware RedHook utiliza varios trucos para mantenerse activo, como ejecutar dos servicios que se reinician mutuamente si uno de ellos se apaga y ajustar su propia prioridad del sistema para evitar ser eliminado.
Ante esta situación, es recomendable instalar aplicaciones únicamente desde la tienda oficial de Google Play, revisar cuidadosamente los permisos de accesibilidad que solicitan y mantener activado Play Protect para detectar posibles amenazas.
