Publicado: julio 16, 2026, 9:24 pm
A más de 1.800 km de las costas de África, perdida en medio del Atlántico, la pequeña isla de Santa Elena es famosa por ser el lugar del exilio y muerte de Napoleón Bonaparte. Pero este remoto territorio también fue testigo de otro acontecimiento histórico, menos conocido pero de gran importancia. Entre 1840 y 1867, unos 27.000 esclavos africanos fueron liberados allí después de que la Marina Real Británica interceptara los barcos negreros, casi un centenar, en los que eran trasladados a América. Muchos llegaron después de semanas o meses hacinados en los navíos, afectados de desnutrición y enfermedades como la disentería, la viruela o el escorbuto. Casi un tercio murieron poco después de desembarcar y fueron enterrados en grandes… Ver Más
