Publicado: julio 15, 2026, 5:24 pm
La alianza entre Apple y OpenAI atraviesa su momento más delicado. La compañía de Cupertino ha presentado una demanda contra la empresa de inteligencia artificial y dos de sus exempleados, a quienes acusa de apropiarse de información confidencial relacionada con el desarrollo de futuros dispositivos y de utilizarla para impulsar sus propios proyectos de hardware con IA.
Según la denuncia, los exempleados habrían accedido y conservado documentación interna antes y después de abandonar Apple, por lo que podrían haberse beneficiado de esa información para acelerar el desarrollo de nuevos productos. Hasta hace poco, la empresa dirigida por Sam Altman había rechazado las acusaciones, negaba haber utilizado secretos comerciales de Apple y, ahora, ha respondido a la demanda sosteniendo que no tiene constancia de pruebas que respalden las acusaciones formuladas por Apple, aunque afirma que está analizando el caso y que se toma el asunto con seriedad.
En un comunicado recogido por el diario Bloomberg, OpenAI reitera que su objetivo es desarrollar tecnología innovadora y defiende que no tiene interés en utilizar secretos comerciales de otras compañías. Además, subraya su compromiso con la competencia leal y con la libertad de los profesionales para cambiar de empresa.
No obstante, por ahora, OpenAI no ha presentado una respuesta formal ante los tribunales y se ha limitado a negar que existan evidencias que respalden las acusaciones. Por lo tanto, será el proceso judicial el que determine si Apple puede demostrar que hubo apropiación indebida de secretos comerciales o si las contrataciones realizadas por OpenAI se ajustaron plenamente a la legislación vigente.
¿Qué ha pasado entre Apple y OpenAI?
El conflicto comenzó después de que Apple presentara una demanda en un tribunal de California contra OpenAI y varios antiguos empleados de la compañía. Según la tecnológica de Cupertino, algunos de esos exempleados habrían extraído información confidencial sobre diseños, procesos de fabricación y otros proyectos internos antes de incorporarse a OpenAI, con el fin de acelerar el desarrollo de nuevos dispositivos basados en IA.
Por otro lado, Apple también sostiene que OpenAI ha reforzado su división de hardware con la contratación de cientos de antiguos trabajadores de la compañía, incluidos directivos vinculados al diseño del iPhone y del Apple Watch. Aunque contratar talento de la competencia es una práctica legal, la demanda alega que, en este caso, algunos empleados habrían trasladado información protegida por acuerdos de confidencialidad.
Como consecuencia, el conflicto supone un giro en la relación entre ambas tecnológicas, que en 2024 colaboraron para integrar ChatGPT en los iPhone. Sin embargo, la creciente competencia en el desarrollo de dispositivos impulsados por inteligencia artificial ha terminado por trasladar la disputa a los tribunales.
