Publicado: julio 14, 2026, 1:59 pm
España y Francia disputan este martes un partido histórico que servirá para dirimir cuál de los dos países alcanzará la ansiada final del Mundial de fútbol. El combinado francés busca coserse la tercera estrella mientras que el español ansía apuntarse un segundo entorchado en la camiseta en una semifinal con aroma a final.
El protagonismo esta noche estará en lo estrictamente deportivo. Pero, en lo económico, también se puede vislumbrar una disputa simbólica. En La Información Económica hemos preparado ocho píldoras en forma de datos para analizar el otro España-Francia, el que se juega en el terreno de la renta, el paro o la deuda.
Si el partido fuera en la economía, al primer lugar al que habría que mirar es al tamaño del PIB. En este apartado España no logra rivalizar con Francia. El país galo tiene una economía valorada en casi 3 billones de euros en 2025, mientras que la Española ronda los 1,7 billones.
Sin embargo, en los últimos años, España ha recortado distancias notablemente a Francia. Hace 30 años, el PIB español equivalía a un 38,5% del francés. El año pasado, esta proporción se había elevado hasta el 56,4%. El boom macroeconómico que está disfrutando España desde la pandemia tiene mucho de culpa. Desde finales de 2019, el PIB español ha crecido un 11,2%, casi el doble de lo que lo ha hecho el francés.
La gran debilidad económica de Francia en esta contienda ficticia está, claramente en sus finanzas públicas. Los últimos datos de Eurostat muestran que el país galo lleva seis años consecutivos encadenando déficits públicos superiores al 4,5% del PIB. El año pasado, el desequilibrio presupuestario francés alcanzó el 5,1% del PIB. En ese mismo periodo, España ha logrado ir reduciendo el déficit hasta dejarlo en el 2,4% del PIB el año pasado, por debajo del límite del 3% que Bruselas considera aceptable.
En el apartado de la deuda pública, España también ha mostrado una trayectoria más favorable. El pasivo público nacional español alcanzaba el año pasado el 100,7% del PIB. Una de las cifras más altas de toda la Unión Europea pero que, sin embargo, queda por debajo del 115,6% del PIB francés, que está todavía por encima de los niveles alcanzados en 2020 cuando toda Europa disparó el gasto público para combatir el coronavirus.
Francia mejora en renta, paro e inflación a España
Si bajamos al terreno de lo laboral, Francia se apunta un tanto en materia de desempleo. La tasa de paro francesa se situaba en el 7,9% el pasado mes de mayo, frente al 10% que registraba la economía española. Las diferencias se han acortado notablemente en los últimos años. En lo peor de la crisis financiera -que golpeó con mayor virulencia en la Península- España llegó a registrar una tasa de desempleo del 27,1%, frente a un 10,8% en el país vecino.
En cuanto al bolsillo, Francia se anota, de nuevo, otro tanto. La renta media neta -los ingresos que llegan limpios a los hogares cada año- francesa era de 30.832 euros para un hogar formado por una persona soltera y sin hijos, frente a los 25.263 euros que se lleva a casa el mismo perfil en España. Si ponemos el foco en un hogar formado por dos padres de ingresos medios y dos hijos, las familias francesas las familias francesas se embolsan 67.595 euros de media, en comparación con los 51.105 euros de las españolas.
En el ámbito de los precios del consumo, el escenario en los últimos años también ha sido más favorable en Francia que en España. El último dato de inflación publicado por Eurostat, correspondiente al mes de mayo, sitúa a España con un incremento en los precios del 3,6% interanual, frente al 2,8% francés. El balance desde la pandemia también es favorable a Francia. Desde mayo de 2019 los precios del consumo se han incrementado un 21,3% allí, frente a un 25,3% en España.
En lo que respecta a los precios de la vivienda -una de las grandes preocupaciones de los hogares en Europa, si no la mayor- el resultado vuelve a ser favorable a Francia. El índice de precios de la vivienda que elabora Eurostat refleja que el coste de este bien se ha disparado un 12,8% en un solo año en España, mientras que en Francia, apenas lo ha hecho un 0,1%.
En comparación con el cuarto trimestre de 2019, la vivienda española ha subido un 54,7%, más del cuádruple que lo que ha ocurrido en Francia en ese tiempo (12,4%).
