Publicado: julio 13, 2026, 8:23 am
Lamine Yamal es, por méritos propios, una de las sensaciones del Mundial 2026. El jugador del Barça y de la selección española de fútbol está en uno de sus mejores momentos, dentro y fuera de los terrenos de juego.
Dentro, porque se ha convertido en pieza imprescindible de Luis de la Fuente. Ha jugado casi todos los minutos de inicio y el resto de compañeros le buscan constantemente, viendo en él una solución cuando el partido peor se pone.
El de Esplugues de Llobregat quiere, como sus compañeros de la ‘Roja’, levantar la Copa del Mundo y hacer historia para nuestro país después de triunfar también este año con el Barça tras celebrar junto al club el título de Liga.
En lo personal, el ariete vive un momento muy dulce, enamorado desde hace meses de la influencer Inés García después de romper con la cantante Nicki Nicole.
Además, ha tenido que aprender a lidiar con la fama, y cada vez lo hace mejor. Atrás quedan sus polémicas, peotagonizadas algunas veces por su padre o como cuando cumplió la mayoría de edad, hace ahora un año, y organizó un fiestón por el que recibió muchas críticas y un debate sobre su estilo de vida.
Su partido está por llegar
El seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, avisó de que el «partido» de Yamal «está por llegar» en el Mundial 2026, donde España se mide el martes en semifinales a una Francia que fueron capaces de ganar los dos últimos enfrentamientos.
«El partido de Lamine está por llegar en este Mundial, sé que está tremendamente motivado. Solo hay que pararle un poco la ansiedad. Es un proceso de experiencia y madurez. Seguramente lo vivió también Mbappé hace unos años», dijo este domingo sobre la estrella de la selección, en una entrevista a El Larguero de la Cadena Ser, recogida por Europa Press.
De la Fuente confió en que el jugador del FC Barcelona termine de brillar como uno de los mejores jugadores del mundo pero mostró su confianza en todo el equipo. «Qué suerte. Es en que la vida, no creo en la suerte, creo en el trabajo, todo está planificado. Hay que generar esa situación para marcar. Quien crea en la suerte me parece fantástico, yo no creo en la suerte en el trabajo, en el deporte. Me molesta hablar de suerte, porque alguno decía que tenía suerte Nadal. No, era horas y horas de entrenamiento», afirmó, tras los goles in extremis de Mikel Merino.
