Publicado: julio 11, 2026, 6:18 am
«¿A quién no le va a gustar un baptisterio romano del siglo I?«. La frase de Encarnita Rojas forma parte de la historia de la televisión en España. Emitida por Callejeros en 2006, convirtió a tres hermanos de la localidad granadina de Las Gabias en protagonistas involuntarios de uno de los momentos más recordados del programa. Dos décadas después, tanto el monumento como sus custodios han vivido un destino muy diferente al que muchos imaginaban.
Aunque mucha gente recuerda el lugar como un baptisterio romano del siglo I, hoy los arqueólogos saben que esa identificación era incorrecta. El monumento fue descubierto hacia 1920 por Francisco Serrano, abuelo de Encarnita, Josefina y Miguel, mientras trabajaba una finca familiar (contaba Encarnita que estaba «arando con los mulos«). Durante décadas, los descendientes conservaron el acceso al recinto y enseñaban orgullosos el hallazgo a los visitantes.
La popularidad llegó primero con una aparición en Crónicas Marcianas y, sobre todo, con el reportaje de Callejeros. Las ocurrencias de Encarnita, la tranquilidad de Josefina y las explicaciones de Miguel dieron lugar a un fenómeno viral cuando todavía ni siquiera existían las redes sociales como las conocemos hoy. La famosa coletilla sobre el baptisterio acabó convertida en un meme que sigue circulando veinte años después.
Hoy, ha cambiado la interpretación histórica del yacimiento. Las investigaciones demostraron que no se trataba realmente de un baptisterio paleocristiano, sino de un criptopórtico, una monumental galería subterránea integrada en una lujosa villa romana construida varios siglos después de lo que se pensaba inicialmente, probablemente en el siglo IV.
Mientras tanto, la familia fue desapareciendo. Miguel y Josefina fallecieron antes que su hermana, y Encarnita murió en octubre de 2018, a los 91 años y sin descendencia. Con su fallecimiento terminó la historia de la familia como guardiana del monumento. La propiedad pasó a manos de la Administración mientras se resolvía su situación jurídica, y el Ayuntamiento tuvo que reforzar la vigilancia para evitar actos de expolio y vandalismo, ya que el lugar había despertado mucha curiosidad tras su fama televisiva.
Lejos de quedar abandonado para siempre, el enclave vive hoy una segunda juventud. Desde 2024 y especialmente durante 2025 se desarrolla un ambicioso proyecto arqueológico impulsado por la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Las Gabias y las universidades de Málaga y Granada. Las excavaciones han confirmado que el criptopórtico era solo una pequeña parte de una enorme villa romana de lujo, con patios, edificios monumentales y zonas productivas.
El plan de investigación está previsto para varios años y pretende convertir el conjunto en un referente del patrimonio arqueológico andaluz. Paradójicamente, el lugar que millones de personas conocieron por una frase humorística ha acabado revelándose como uno de los yacimientos romanos más importantes de la provincia de Granada.
