Publicado: julio 10, 2026, 3:24 pm
China ha dado un paso importante en el desarrollo de su programa espacial al completar con éxito el aterrizaje de un cohete reutilizable por primera vez, según ha informado el medio BBC.
La Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial del país (CASC, por sus siglas) ha dado a conocer que el cohete Long March 10B despegó desde la provincia de Hainan y, tras separarse de la etapa superior aproximadamente seis minutos después del lanzamiento, el propulsor regresó a la Tierra de forma controlada y aterrizó en posición vertical sobre una plataforma flotante, donde fue recuperado con éxito.
Este logro es un hito para la industria espacial china y acerca al país a la tecnología de reutilización de cohetes que actualmente lideran las compañías SpaceX y Blue Origin, debido a que la reutilización de los propulsores reduce de forma considerable el coste de los lanzamientos, ya que estos constituyen uno de los componentes más caros de un cohete. Además, es importante destacar que la posibilidad de recuperar y reutilizar los propulsores supone un cambio de paradigma para la exploración espacial y el despliegue de satélites.
China por fin consolida su cohete reutilizable
SpaceX marcó un hito en diciembre de 2015 al conseguir el primer aterrizaje exitoso de un Falcon 9 tras un vuelo orbital y, desde entonces, la compañía de Elon Musk ha perfeccionado esta tecnología hasta realizar alrededor de 150 lanzamientos anuales con propulsores capaces de volar en múltiples ocasiones. Por su parte, Blue Origin también alcanzó este objetivo con su cohete New Glenn en 2025.
China ya había realizado una prueba preliminar en febrero con el Long March 10A, que efectuó un descenso controlado y amerizó cerca de una plataforma de recuperación. Sin embargo, el éxito del Long March 10B supone un paso más hacia la consolidación de un sistema de lanzamiento reutilizable.
Por otro lado, a comparación del Falcon 9 y New Glenn, el Long March 10B tiene una capacidad para transportar al menos 16 toneladas métricas a la órbita terrestre baja y utiliza unos ganchos instalados en el cohete que se enganchan a una red sostenida por una plataforma flotante.
