Publicado: julio 7, 2026, 8:02 am
Fue el feliz hogar de la familia Pantoja durante años. En ella, Isabel Pantoja vivió junto a Paquirri -antes de fallecer- y después con su familia décadas de su vida que ahora han dejado atrás. Con ello, también el bienestar de la finca Cantora, que ahora muestra un impactante estado de deterioro que ha salido a la luz en el programa De lunes a viernes.
Tal y como ha mostrado el nuevo espacio de las tardes de Telecinco, la finca está completamente abandonada y en un estado calamitoso. El exterior ha sido invadido por la maleza, y la piscina, con agua estancada, es un claro ejemplo de la falta de mantenimiento de la icónica finca.
Lo mismo pasa con las estancias interiores, vacías, sin mobiliario ni objeto alguno, salvo por una cabeza de ciervo abandonada en el suelo, todo un símbolo del pas del tiempo en el que la finca apenas ha tenido movimiento.
Además, según señala el mismo programa, las aparedes presentan grietas y humedades. Sobre las encimeras de la cocina se ven, además, insectos muertos e incluso excrementos de roedores.
Tal y como destaca el espacio de corazón, destaca una estancia, la que fuera habitación de Agustín Pantoja, abarrotada ahora de cajas de zapatos de marca pero vacías.
El lamento de Antonio Rivera
Antonio Rivera, hermano de Paquirri, ha lamentado el estado actual de la joya más preciada del torero. A las claras, Antonio ha culpado a Isabel Pantoja del deterioro que arrastra la propiedad. Su decepción es evidente y la ha expresado con absoluta contundencia. «Yo nunca en la vida creí que iba a acabar así. Que esta señora que lo iba a cuidar, que lo iba a llevar bien y que aquello iba a funcionar bien. Es penoso. Muy penoso», ha expresado a El verano se mueve.
Acto seguido, Rivera ha recordado que para su familiar esta hacienda era su espacio, su orgullo y uno de los proyectos a los que más dedicación entregó. «Fíjate si le costó que donde está… y que su finca favorita esté de esa forma, imagínate», ha comentado.
Además, ha asegurado que, si el torero levantara la cabeza y comprobara cómo se encuentra hoy el enclave, más valdría salir por piernas: «Nos mataría a todos. No solamente a la propiedad, a los demás y a todos, porque Paco cuidaba aquello…. Da pena por la categoría y la clase que tenía aquello y lo bien cuidado que estaba».
