Publicado: julio 6, 2026, 10:48 am
Vinícius Junior ya puede pensar en el Real Madrid. La derrota dolorosa de Brasil ante Noruega en los octavos de final del Mundial deja al delantero brasileño sin poder brillar en el gran escenario del fútbol. Hasta este momento, Vinícius había sido el mejor de Brasil en el Mundial y su máximo goleador, con cuatro goles. Este domingo, podría haber aumentado su cuenta y haber impulsado a Brasil hacia los cuartos de final. Un momento clave del encuentro contra Noruega fue el penalti que regaló el central Ajer, que barrió sin sentido a Cunha dentro de su área. Vinícius estaba sobre el punto de penalti, con el balón en la mano, listo para asumir la responsabilidad. Pero se lo entregó a Guimaraes sin protestar, sin aspavientos. ¿Por qué renunció al lanzamiento? Por la pizarra de Carlo Ancelotti. El técnico italiano lo explicó tras la derrota en rueda de prensa: «Hicimos una estadística de un año de los jugadores rivales y de los nuestros. El mejor para tirar penalties era Neymar, después van Igor Thiago, Raphinha, Bruno Guimaraes y Martinelli». Neymar y Thiago estaban en el banquillo cuando se pitó el penalti, antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora de partido. Raphinha está lesionado. «Escogimos a Guimaraes porque era el mejor de los que estaban en el campo», dijo el técnico italiano. «El cuerpo técnico había decido que Bruno Guimaraes debía tirar todos los penaltis», defendió tras el partido Davide Ancelotti, hijo del técnico italiano y su mano derecha en el banquillo. Aquello no salió bien. Guimaraes tiró el penalti sin potencia, sin ángulo y sin fe. Lo detuvo Nyland, héroe de la gran victoria noruega, junto a Haaland, que convirtió los dos goles vikingos. El origen de la falta de confianza de los Ancelotti -Davide tiene mucho peso en este tipo de decisiones- se remonta a su segunda etapa en el Real Madrid. Entonces, el técnico italiano ya dio muestras de que no creía en el golpeo de Vinícius desde los once metros. En la Liga de Campeones de la temporada 2023-2024, en unos cuartos de final volcánicos contra el Manchester City de Pep Guardiola, Ancelotti sacó a Vinícius del campo en la prórroga. Eso evitó que una de las estrellas del Real Madrid participara en la tanda de penaltis que dio la clasificación al equipo merengue. Sucedió algo similar al año siguiente, en octavos de final, esta vez contra el Atlético de Madrid. El colchonero Lenglet cometió penalti sobre Mbappé. Por el reparto de galones, el francés cedió el penalti a Vinícius. Tiró la pelota a la grada, por encima del travesaño. El partido llegó otra vez a la tanda de penaltis, con aquel célebre disparo de dos toques de Julián Álvarez que supuso la eliminación del Atlético. Pero Vinícius, de nuevo, no participó. Ancelotti lo había sustituido. En esta ocasión, reconoció que lo hacía para evitar el problema de que tirara un penalti. «No queríamos que tomara la responsabilidad de otro penalti después de haber fallado el primero», dijo entonces Ancelotti. Los números dan la razón al técnico italiano. Vinícius ha fallado seis de los 19 penaltis que ha lanzado con el Real Madrid. Es decir, tiene una efectividad del 68%. Según un análisis de ‘Sports Illustrated’, eso le convierte en el peor tirador de pena máxima del Madrid en el siglo XXI, peor que Ruud Van Nistelrooy (la efectividad de Mbappé, por ejemplo, es del 82,6%). Con Brasil, los números son todavía peores: solo ha convertido un penalti de tres intentos, una efectividad del 33,3%. Vinícius no trató de hacer agitar las aguas en un momento difícil para el fútbol de su país. En Brasil ya corren ríos de tinta a cuenta del penalti fallado, que podría haber sido decisivo para evitar una nueva debacle mundialista. La ‘canarinha’ no llega a una final de un Mundial desde hace casi un cuarto de siglo, desde la que ganó en 2002. «No hubo ningún debate», zanjó con la prensa tras el partido. «El míster lo eligió a él para patear el penalti. Entrenamos todos los días y él eligió a Bruno. Yo siempre digo que nunca he sido vanidoso ni he buscado querer ser el máximo goleador de la competición», aseguró. «Por desgracia, terminó fallando», dijo de su compañero. «No es una decisión fácil. Yo también podría haberlo tirado y haberlo fallado. Esto es fútbol», concluyó. «Espero que esto no manche la trayectoria de Bruno (Guimaraes), que es muy hermosa».
