Publicado: julio 6, 2026, 6:24 am
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tiene diversas oportunidades para prolongarse tanto por las opciones que da el propio tratado, como por los ciclos políticos y las posiciones empresariales de las tres naciones.
En la línea de tiempo más inmediata, el T-MEC puede reactivarse por otros 16 años en los meses inmediatos si México y Canadá ofrecen concesiones rápidas y beneficiosas para Estados Unidos o después de las elecciones de noviembre próximo en Estados Unidos.
En el primer escenario, México y Canadá tendrían que hacer concesiones para reducir los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, lo que implica un costo para ambos vecinos de Estados Unidos; mientras que el segundo escenario conlleva una menor presión electoral.
Otra probabilidad consiste en que México y Canadá prolonguen las negociaciones hasta el fin del periodo presidencial de Trump, el 20 de enero de 2029, esperando una posición menos radical del sucesor de quien se ha autodenominado el “Hombre Arancel” (“Tariff Man”).
Incluso si el presidente que releve a Trump no quisiera extender el T-MEC y no fuera reelecto, habría otra oportunidad cuando un tercer presidente ejerza su mandato en enero de 2033.
En todo caso, el propio T-MEC establece 10 revisiones anuales para reactivarlo por 16 años más.
Para Carlos Serrano, analista de BBVA, la posibilidad de mantener revisiones periódicas sin extender de inmediato la vigencia otorga a Estados Unidos un instrumento de negociación al que no parece que quiera renunciar.
Pero Serrano concluyó que todo indica que la racionalidad económica tenderá a imponerse sobre la retórica política. De ser así, consideró que la integración productiva entre México y Estados Unidos no solo se mantendrá, sino que debería profundizarse.
Además de estas revisiones anuales, existen cuatro caminos que puede tomar el futuro del T-MEC: una cancelación del mismo, una renovación automática, un cambio sustancial a su contenido y ampliaciones a través de cartas paralelas.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, ha descartado la alternativa de que Estados Unidos se retire del T-MEC, argumentando que Trump lo habría hecho desde el principio de su segundo mandato si esto fuese su deseo, además de que no ve una diferencia sustantiva o suficiente como para que los tres países no la puedan resolver. La probabilidad de que se alcance en las próximas semanas una renovación automática del T-MEC se percibe menos factible, porque hay asuntos complejos todavía pendientes, como las reglas de origen automotrices.
Finalmente, las revisiones al acuerdo que requerirían cambios en la legislación estadounidense exigiría que el Congreso estadounidense promulgara una ley de implementación.
El 1 de julio de 2026 se llevó a cabo la primera revisión conjunta obligatoria del T-MEC. Tras dicha revisión, Estados Unidos decidió no apoyar ese día la extensión inmediata del tratado hasta el 2042. Esto significa que el T-MEC continúa vigente, y entrará en un proceso de revisiones anuales hasta el 2036 conforme a los mecanismos previstos en el artículo 34.7 del tratado.
En opinión de PricewaterhouseCoopers, esta decisión no implica la terminación del T-MEC ni cambios inmediatos en las condiciones comerciales actuales. Sin embargo, sí marca el inicio de un periodo de revisión continua que podría impactar el entorno de inversión y las cadenas de suministro en Norteamérica durante los próximos años. Aunque desde una perspectiva empresarial, no existe un impacto operativo inmediato. Los beneficios del T-MEC continúan vigentes y no se han anunciado aún modificaciones arancelarias.
Según PWC, más que un evento aislado, la decisión del 1 de julio debe entenderse como el inicio de una nueva etapa de revisión y modernización del marco comercial regional. Para las empresas, agregó, ello implica incorporar el seguimiento de la agenda T MEC dentro de sus procesos de planeación, inversión y gestión de cadenas de suministro, particularmente en aquellos sectores con mayor integración norteamericana.
Asimismo, es previsible un aumento regulatorio sobre las cadenas de suministro y el origen de insumos utilizados para acceder a los beneficios del tratado.
La revisión iniciada el 1 de julio podría verse influenciada por distintas variables, incluyendo temas tanto técnicos, como políticos, derivados de la actividad electoral en Estados Unidos en 2026 y sus resultados, entre otros aspectos.
La consultora Holland & Knight concluyó que el gobierno estadounidense evita otorgar plena certeza a largo plazo sobre la renovación del T-MEC antes de revisar los asuntos que considera estratégicos.
Desde su opinión, entre las áreas que probablemente adquieran mayor relevancia se incluyen las reglas de origen, el contenido regional, la industria automotriz, el acero y el aluminio, el cumplimiento laboral, la agricultura, las cadenas de suministro y las normas relativas a la participación de China en la región.
Holland & Knight opinó que para EU, el proceso de revisión anual puede servir como herramienta para mantener la presión sobre sus socios comerciales sin rescindir el acuerdo ni interrumpir de inmediato la integración de la producción regional.
Políticamente, este enfoque permite a Washington proyectar una postura comercial firme, al tiempo que preserva la continuidad operativa del T-MEC.
Las reglas para prorrogar el T-MEC
- El Tratado tendrá una duración de 16 años contados a partir de su entrada en vigor (1 de julio del 2020).
- En el sexto aniversario (julio del 2026), la Comisión del T-MEC se reunirá para realizar una “revisión conjunta” del funcionamiento del Tratado.
- Si durante la revisión de los seis años, cada parte confirma por escrito su deseo de continuar, la vigencia se prorroga automáticamente por otros 16 años.
- Los 16 años se cuentan a partir del año en el que se acuerda la prórroga. Si este 2026 se pactara la prórroga, la vigencia del tratado se extendería del 2036 al 2042.
- Bajo este supuesto, la próxima revisión conjunta se realizará al cabo de los siguientes seis años.
- Si una parte no confirma su deseo de prorrogar el Tratado en la revisión del sexto año, la Comisión deberá reunirse para realizar revisiones conjuntas cada año por el resto de la vigencia original del Tratado.
- En cualquier momento durante estas reuniones, si todas las Partes finalmente confirman su deseo de extenderlo, el Tratado se prorrogará por 16 años adicionales.
- Si al concluir el periodo de 16 años no existe una confirmación unánime para prorrogarlo, el Tratado terminará.
Fuente: artículo 34.7 del T-MEC.
