Quiénes son los lefebvrianos, el grupo ultraconservador al que pertenecen los cuatro obispos excomulgados - Estados Unidos (ES)
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Quiénes son los lefebvrianos, el grupo ultraconservador al que pertenecen los cuatro obispos excomulgados

Publicado: julio 2, 2026, 12:23 pm

Los lefebvrianos, que en la mañana de este 1 de julio ordenaron a cuatro obispos sin autorización del Papa León XIV, protagonizan un nuevo cisma en la Iglesia católica. El sucesor de Pedro ha decidido entonces la excomunión del obispo que celebró las ordenaciones, Alfonso de Galarreta, y los cuatro sacerdotes, Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier.

Esta no es la primera vez que un pontífice otorga la pena máxima a un Lefebvriano, Juan Pablo II ya lo había hecho con su fundador y otros cuatro obispos que este ordenó en 1988. Benedicto XVI levantó la excomunión, pero las tensiones continuaron, obligando ahora a preguntarnos: ¿quiénes son los lefebrvianos? ¿Qué defienden? ¿Y por qué actúan sin el beneplácito del pontífice?

El origen de los lefebvrianos

Los cuatro obispos excomulgados pertenecen a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). Esta organización es relativamente reciente; se fundó en 1970 bajo la dirección del arzobispo francés Marcel Lefebvre y como oposición al Concilio Vaticano II. Y es que, tras años de servicio como misionero espiritano en África francófona, Lefebvre vio en la asamblea de obispos convocada por el papa Juan XXIII y clausurada por Pablo VI un peligro para la doctrina y la tradición.

La asamblea o Concilio Vaticano II tenía como objetivo principal adaptar la Iglesia católica a los tiempos modernos, algo que no sentó bien entre los sectores más conservadores. Lefebvre se oponía por completo a la reforma litúrgica que dio lugar a la nueva misa promulgada por Pablo VI; al enfoque del Concilio sobre la libertad religiosa; y al ecumenismo y el diálogo con otras religiones.

La Fraternidad fue reconocida inicialmente por el obispo de Friburgo, con la autorización del obispo del lugar, François Charrière, eligiendo a Pío X como patrono, ya que este pontífice, en su encíclica Pascendi, condenó el «error del modernismo». Pero no todo sería color de rosas para el grupo, pues pronto surgieron tensiones con el Vaticano.

¿Qué defienden los lefebvrianos?

Hasta el Concilio Vaticano llevado a cabo entre 1962 y 1965, los sacerdotes oficiaban el servicio únicamente en latín y nadie que no perteneciese al clero podía realizar la lectura e interpretación del evangelio y las escrituras. Con el concilio, la Iglesia se abrió a celebrar la misa en la lengua local de cada país y una mayor participación de los laicos durante el sacramento, pero Lefebvre consideró que esto era el principio o «síntesis de todas las herejías».

Hoy en día, además de seguir los preceptos del francés, los de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) rechazan categóricamente el aborto, la eutanasia, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la ideología de género y la ordenación de mujeres y más bien exigen una educación y formación religiosa tradicional, tanto en sus seminarios como en los colegios que gestionan. Para los lefebvrianos, las enseñanzas como las de Francisco fueron el verdadero cisma de la Iglesia.

Los problemas entre los lefebvrianos y el Vaticano

Con la fundación de la fraternidad, muchos sacerdotes (en contra del Concilio Vaticano) colgaron sus sotanas o se unieron al movimiento con la finalidad de perpetuar la tradición más antigua de la Iglesia. La FSSPX comenzó a expandirse por Europa, pasando a Francia, Alemania, Países Bajos, Italia y España, e incluso llegó a Estados Unidos, Canadá y Oceanía y, a medida que crecía, también aumentaban las tensiones con la máxima autoridad eclesiástica.

El conflicto entre la Fraternidad y el Vaticano alcanzó su punto más crítico en 1988. Convencido de que la Iglesia atravesaba una profunda crisis doctrinal y temiendo que su obra desapareciera con su muerte, Marcel Lefebvre decidió consagrar a cuatro obispos (Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta) sin el mandato del papa Juan Pablo II.

Lefebvre defendía que se encontraba en un «estado de necesidad» para preservar y garantizar la continuidad de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. La Santa Sede, sin embargo, consideró que la ordenación suponía un grave acto de desobediencia que atentaba contra la unidad de la Iglesia y declaró que tanto el arzobispo como los cuatro nuevos obispos habían incurrido en excomunión automática.

En 2009, el papa Benedicto XVI levantó la excomunión de los cuatro obispos supervivientes con la intención de facilitar el diálogo, aunque dejó claro que la Fraternidad seguía sin tener un estatus canónico regular dentro de la Iglesia. Durante el pontificado del papa Francisco también hubo gestos de apertura, como reconocer la validez de las confesiones impartidas por sus sacerdotes y autorizar, bajo determinadas condiciones, que asistieran a matrimonios.

Related Articles