Publicado: junio 30, 2026, 12:23 pm
«Pido un aplauso para todos los trabajadores que están levantando esta nueva ciudad aquí, en Catia La Mar, y que han hecho milagros«. Así anunciaba en 2012 el expresidente Hugo Chávez el levantamiento de las primeras viviendas ubicadas en el complejo residencial que lleva su nombre y muchas de las cuales se han caído a pedazos tras el doble terremoto que azotó a Venezuela el 24 de junio. Las viviendas, que comenzaron a entregarse entre 2013 y 2014, fueron construidas en el estado La Guaira por Misión Vivienda. Se trata del programa insignia de construcción de casas de interés social del chavismo, el cual ha estado rodeado de denuncias por falta de controles y presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos.
Al hablar de la Misión Vivienda es imposible no pensar en Alex Saab, uno de los grandes contratistas del régimen chavista y presunto testaferro de Nicolás Maduro. De acuerdo con el reportaje de investigación publicado por el portal Armando.info, el Estado le adjudicó en 2014 a su empresa Fondo Global de Construcción un proyecto para construir 80 edificios con 2.512 apartamentos en Los Guayos (Carabobo), pero diez años después solo se habían entregado 96 apartamentos, es decir, menos del 4% del total. El resto de edificaciones se convirtieron en ruinas tras quedar en el abandono, según pudo constatar el portal.
Llama la atención, además, que el régimen acordó pagarle al contratista «montos desproporcionados» por las viviendas sociales. De acuerdo con el portal, que tuvo acceso a los contratos, el Gobierno le pagó a Saab unos 370,5 millones de dólares para que levantara las viviendas. «En promedio, cada casa costó 89.000 dólares, prácticamente el doble de lo estipulado para una vivienda de interés social a nivel internacional», indicó el portal tras afirmar que, de acuerdo con las cifras de la Cámara Venezolana de la Construcción, el precio internacional de una vivienda de interés social era en aquella época de 45.000 dólares.
Acusado en EEUU de sobornar a altos funcionarios
Alex Saab fue arrestado en 2020 el aeropuerto internacional Amílcar Cabral de Cabo Verde. El avión privado en el que viajaba había salido de Irán y estaba haciendo escala en el archipiélago africano para repostar antes de seguir su camino hacia Caracas. Saab fue extraditado a Estados Unidos, donde fue acusado de lavado de dinero y otros delitos. En su país de origen era señalado como uno de los principales testaferros de varios entramados de corrupción dentro del Gobierno de Venezuela.
El empresario pasó dos años en una prisión federal de Miami. En 2023 su suerte cambió gracias a un acuerdo entre el régimen y la Administración del expresidente Joe Biden. Fue liberado tras ser incluido en un canje de presos. Maduro lo recibió por todo lo alto a su llegada a Venezuela y lo nombró ministro de Industria y Producción Nacional de Venezuela. Posteriormente, fue destituido y traicionado por Delcy Rodríguez, quien en su cargo de presidenta encargada de Venezuela lo extraditó a Estados Unidos.
Saab compareció ante la Justicia estadounidense por primera vez tras ser extraditado el pasado 18 de mayo, día en que se dio a conocer que ahora se le acusa de sobornar a altos funcionarios para enriquecerse con lucrativos contratos gubernamentales. Se desconocen más detalles al respecto. Sin embargo, mientras eso ocurría Saab continuaba recibiendo ‘puñaladas’ por la espalda de parte de sus antiguos amigos. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, aseguró que la nacionalidad venezolana que se le había otorgado a Saab era fraudulenta y que sus documentos de identidad eran ilegales. Por tanto, estaba justificado extraditarlo a Estados Unidos, último país en el que había estado antes de Venezuela.
