Publicado: junio 29, 2026, 4:23 am
El paso de los dÃas solo está sirviendo para constatar la magnitud de la tragedia. Miles de muertos, ciudades destrozadas, numerosas familias rotas por el dolor y el desamparo. Y una ayuda que muchas veces llega demasiado lenta y, en algunos casos, de forma poco eficaz.
Ya no es solo la polÃtica. La naturaleza también está siendo inmisericorde con Venezuela. El paÃs arrancó 2026 con un atisbo de esperanza. El paso de los meses no habÃa ayudado aún a concretarla, pero se veÃa la luz. Ahora, tras dos letales temblores, esa luz está más lejos. Pero no todo es negativo: la desgracia ha despertado la solidaridad y la conciencia de que hay que ayudar al pueblo venezolano. Y ahÃ, por una vez sobre Venezuela, estamos unidos.
