Publicado: junio 20, 2026, 5:00 am
Dicen que los gatos tienen siete vidas. Una leyenda que habremos escuchado miles de veces, pero que tiene un origen muy curioso. El primero, porque el 7 siempre ha sido considerado como un número de la suerte, asociado a la perfección o a la magia en muchas culturas. Y el segundo es porque estos felinos poseen unas habilidades físicas sobrenaturales, tales como agilidad o flexibilidad extremas, que les permiten salir airosos casi de cualquier situación que ponga en riesgo su vida. Y si hay un gato en el Dakar, ese es Isidre Esteve. Y no precisamente por sus bigotes. El piloto de Oliana no tiene siete vidas. Tiene muchas más. Y todas ellas las dedica al Rally Dakar. Por ello, no habrá Rally Dakar 2027 sin Isidre, incluso a pesar del gravísimo accidente que sufrió en la edición de principios de año que le hizo abandonar en la etapa 6. Un accidente cuya verdadera magnitud descubrimos poco tiempo después, no solo viendo las terribles imágenes del impacto del Toyota Hilux del catalán, sino leyendo más tarde tanto su parte médico como el de su inseparable Txema Villalobos. El piloto sufrió una fisura en el esternón y una micro fractura en una vértebra, lesión esta última que le ha dado más problemas de los esperados y que le ha obligado a una larga y lenta recuperación de «más de dos meses». Sin embargo, una vez transcurrido ese tiempo, Isidre pudo empezar a ponerse a trabajar para pelear de nuevo por su sueño: estar en la carrera más dura del mundo. Y ahora, casi medio año después, puede decir que ha logrado ponerse en el camino que le llevará hasta Arabia Saudí a finales de este año. Y es que la edición de 2027 comenzará antes que nunca, justo el 1 de enero, por lo que será un Año Nuevo muy especial para todos los ‘dakarianos’. No obstante, todavía queda un mundo para eso. Una temporada concretamente para Isidre Esteve, quien acaba de hacer pública su hoja de ruta de cara a la segunda mitad de este 2026. Aunque lo más importante, como él mismo comenta, es que se encuentra «muy bien» después de todo lo sucedido. Transcurridos esos dos meses de ausencia, Isidre pudo volver a ponerse a trabajar con normalidad y ahora se siente plenamente ilusionado para embarcarse en una nueva aventura. «Hoy estoy recuperado al cien por cien y Txema, también. Hemos podido volver a trabajar juntos y eso es lo más importante». Los meses de duro trabajo en la sombra ya han dado paso a los primeros test con el nuevo Toyota DKR GR Hilux, enfocándose sobre todo en lo que será el calendario de este 2026, el cual comenzará en apenas un mes. Isidre competirá en casa para ir cogiendo sensaciones en la Baja España Aragón en lo que supondrá la primera parada del proyecto. A pesar de que el catalán ya ha podido volver a ponerse al volante, será en tierras aragonesas donde el Toyota DKR GR Hilux empezará a ponerse a prueba, de nuevo alimentado por los combustibles renovables y lubricantes de última generación desarrollados en el Repsol Technology Lab. Este será un año diferente para Isidre, no solo por ese prematuro abandono del Dakar justo cuando las cosas empezaban a fluir, sino porque el accidente ha trastocado el plan inicial, que era hacer el Rally Raid de Portugal. Pensando más con la cabeza que con el corazón, todo el equipo decidió enfocar toda la fuerza en tres objetivos. La citada Baja Aragón (24-26 de julio), el Rally de Marruecos (28 de septiembre – 3 de octubre) y, finalmente, la meta en ese Rally Dakar que dará comienzo doblada la última hoja del calendario en curso. Aunque Isidre y Txema tienen ya el hambre y la adrenalina de la competición en el cuerpo, lo cierto es que todavía quedan unas semanas de trabajo por delante. Y la prioridad del equipo ahora ha sido seguir acumulando kilómetros con el Toyota DKR GR Hilux de la categoría máxima (Ultimate / T1+), el cual se estrenó el pasado Dakar. Por ello, desde finales de abril, solo tres meses después del brutal accidente, Esteve ha ido retomando la actividad con varios test. Y tiene previsto completar varias jornadas más de trabajo antes del ‘debut’ en Aragón. El objetivo pasa por seguir perfeccionando la puesta a punto del vehículo y avanzar en la adaptación del piloto a las particularidades del coche. «Las sensaciones son muy buenas. El Hilux tiene un potencial enorme, pero requiere tiempo para conocerlo bien. Estamos trabajando especialmente en los frenos para sentirnos cada vez más cómodos». Hay que recordar que Isidre utiliza un sistema especial integrado en el volante con varios aros desde donde maneja los controles de aceleración y frenado del coche, entre otras cosas, lo que requiere todavía una preparación más exhaustiva y precisa para tener sus manos a punto. No obstante, el de Oliana ya ha activado el ‘modo competición’ y su espíritu combativo ya se encuentra de nuevo quemando trazadas con la vista puesta en el horizonte: «Tenemos muchas ganas de volver a competir. La Baja Aragón y Marruecos serán claves para llegar al Dakar lo mejor preparados posible. Queremos seguir acumulando kilómetros, ser cada vez más competitivos y aprovechar todo el potencial del coche». Así está Isidre Esteve, a poco más de 6 meses de participar en su 22º Dakar, y dispuesto a seguir entregando a esta prueba todas y cada una de sus vidas de gato en un proyecto que vuelve a emprender de la mano de Repsol, TOYOTA GAZOO Racing España, MGS Seguros, KH-7 y AD Parts
