Publicado: junio 19, 2026, 1:23 am
Un total de 13.000 militares empezaron a desplegarse desde este jueves en cuatro de las provincias más violentas de Ecuador para reforzar las operaciones contra el crimen organizado, después de que el presidente Daniel Noboa decretara el miércoles un nuevo estado de excepción en casi la mitad del país.
Los soldados saldrán de territorios con menor índice de criminalidad para instalarse en las provincias costeras de Guayas, cuya capital es Guayaquil; Manabí y El Oro, fronteriza con Perú; y en la tropical Los Ríos, que registran altos niveles de violencia y son clave en las rutas que utilizan los grupos criminales para enviar droga hacia Europa y Norteamérica.
Los militares se trasladarán a los sectores más conflictivos de estas provincias para intensificar los patrullajes terrestres y marítimos, fortalecer los controles de armas, municiones y explosivos y apoyar las operaciones contra los grupos armados.
«El objetivo es disminuir principalmente las muertes violentas y tener el control de las ciudades que están catalogadas como más violentas», señaló el general Mauro Bedoya, jefe del Comando de Operaciones Aéreas y Espaciales de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE), durante la llegada de unos 210 soldados a la base aérea de Guayaquil.
«El objetivo es dar esa percepción de seguridad a nuestra población», añadió.
El mayor refuerzo será en Guayaquil
De esos 13.000 se quedarán en Guayas aproximadamente 6.000, quienes se sumarán a los soldados que ya están asignados de forma permanente en esta provincia, que hasta mayo concentraba 1.521 asesinatos de los 3.485 registrados a nivel nacional.
Esta movilización también se realiza después de que el presidente Noboa anunciara este jueves el inicio de una etapa de «guerra total» contra las bandas criminales, con la ratificación del «conflicto armado interno» que declaró en 2024, lo que esta vez permite el despliegue de militares extranjeros en el país con inmunidad para participar en las operaciones contra estas organizaciones.
Por medio de un decreto, el mandatario también señaló que concederá «indultos, rebajará o conmutará penas a favor del personal militar, policial y los civiles que participen en acciones destinadas a enfrentar el conflicto armado interno en defensa del Estado, de conformidad con la Constitución, la ley y el ordenamiento jurídico vigente».
Sin embargo, Bedoya señaló que por el momento no conocen si militares extranjeros llegarán al país, sino que continuarán recibiendo asesoramiento y apoyo tecnológico de países aliados como Estados Unidos, que, dijo, ha colaborado en los últimos meses con las operaciones que se realizan en el territorio nacional.
Desde inicios de 2024, Noboa ha declarado sucesivos estados de excepción y movilizado a miles de policías y militares a los sectores más violentos, lo que no impidió que en 2025 se registrara un récord de 9.281 asesinatos, lo que equivale a una tasa de más de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes, uno de los índices más altos de Latinoamérica.
