Publicado: junio 18, 2026, 3:23 pm
El «Pelicot sueco» ha sido condenado a cuatro años y cinco meses de cárcel. Es la condena que le ha impuesto el Tribunal de Distrito de Ångermanland (norte de Suecia) por haber prostituido a su esposa en más de 300 ocasiones a lo largo de tres años. La causa inicial incluía a cerca de 120 personas sospechosas de haber comprado servicios sexuales. 28 han sido condenadas en la misma sentencia.
Se llama Tomas Runsten y tiene hoy 61 años. Exlíder de la banda de moteros Ángeles del Infierno y con experiencia militar, se pasó tres años vendiendo el cuerpo de su mujer a decenas de hombres. Ocurrió entre el 11 de agosto de 2022 y el 21 de octubre de 2025.
El juez le ha declarado culpable de proxenetismo agravado, intento de violación, dos casos de agresión, seis casos de amenazas ilegales y delitos menores de dopaje, detalla el periódico sueco Bulletin. La identidad de la esposa se ha mantenido en secreto. Ella reclamaba 1,25 millones de coronas suecas (unos 95.000 euros) en concepto de daños y perjuicios, pero el tribunal sólo le ha concedido 200.000 coronas (18.370 euros).
No entiendo tu obsesión por verme con otra persona»
La pareja se conoció en 2021 y en el otoño de 2023 se mudó a Lunde, a las afueras del pequeño municipio de Kramfors (menos de 7.000 habitantes), en la provincia de Västernorrland. Tras cuatro años juntos, el 21 de octubre de 2025, la esposa contactó con la policía y abandonó el domicilio.
Que fue idea de ella…
Ya en mayo de 2022, varios mensajes de Runsten dan cuentan de sus fantasías sexuales con su esposa: que se encuentre con otros hombres y venda servicios sexuales. La mujer rechazaba la idea. «No entiendo tu obsesión por verme con otra persona», recogen los chats intervenidos por la policía, parte del informe preliminar de la investigación, según informó el canal de televisión sueco TV4.
¿Quieres vender sexo? ¿Quieres ser escort?»
Y sin embargo, hasta el último momento el hombre ha defendido que todo empezó por iniciativa de la mujer. «Una noche le digo: ‘Tengo que preguntarte algo directamente. ¿De qué has hablado cuando tenemos sexo o después, o en cualquier momento? ¿Tienes algún fetiche secreto? ¿Quieres vender sexo? ¿Quieres ser escort?’. ‘Sí, dice ella'», declaró Runsten durante el interrogatorio.
Como Julia Roberts en ‘Pretty Woman’
Según el esposo, ella estaba «obsesionada con la idea y la fantasía de ser como Julia Roberts en Pretty Woman«. Y así, afirmó que fue la mujer quien le pidió que filmara sus encuentros con otros hombres en el bar. Siempre según Runsten, cuando se le detectó un cáncer, ella le planteó un ultimátum. «Le pregunté entonces: ‘Si no puedo tener relaciones sexuales contigo, ella me respondió: «Sí, o te dejo o tengo que acostarme con otros».
Le pregunté si no podía tener relaciones con ella y me respondió: ‘Sí, o te dejo o tengo que acostarme con otros'»
La defensa del hombre ha intentado presentar esa versión. «Se trata simplemente de una actividad voluntaria del demandante, en la que se ha involucrado hasta cierto punto», aseguró a la Sveriges Radio la abogada Martina Michaelsdotter Olsson. Según la letrada, no hubo amenazas ni control alguno.
Prostitución y control
Al final, el tribunal ha considerado probado que Runsten tomó la iniciativa y dirigió el negocio de prostitución de su propia esposa. Para ello, creó anuncios de servicios sexuales en línea, concertó citas con los clientes, fijó los precios, la llevó a los encuentros con los clientes y la vigiló durante los mismos.
Él tiene todos mis datos de acceso, mi identificación bancaria y todo lo demás; lo tiene todo, control absoluto»
En la vivienda que compartía con su esposa, el esposo había instalado once cámaras de vigilancia. En total, la policía encontró 19.635 vídeos grabados en los dispositivos incautados.
Un registro detallado de los clientes
«Él tiene todos mis datos de acceso, mi identificación bancaria y todo lo demás; lo tiene todo, control absoluto. Me amenaza varias veces por semana con matarme, con hacerme sufrir, porque si no, me matará. Y me romperá los dedos o me rociará con gasolina y me prenderá fuego«, declaró la mujer al principio de la investigación, según detalla TV4.
Me amenaza varias veces por semana con matarme… me romperá los dedos o me rociará con gasolina y me prenderá fuego»
Efectivamente, en un teléfono móvil, los investigadores hallaron un archivo de Excel llamado «Penpals» (Amigos por correspondencia). Se trata de un registro detallado de clientes con información sobre 34 compradores de servicios sexuales, sus pagos, lo ocurrido en las reuniones e información personal de cada cliente. El archivo mostraba que el negocio generó 337.050 coronas suecas en un año (unos 31.000 euros).
Pero Runsten buscó más maneras de «monetizar» su esposa. La convenció para que retransmitiera actos sexuales en directo en la plataforma Stripchat. Por aquello consiguió 122.000 coronas suecas (unos 11.200 euros).
Ganancias de casi 30.000 euros
En total, prostituyendo a su mujer, el «Pelicot sueco» logró unos ingresos de al menos 620.000 coronas suecas (casi 57.000 euros). A Runsten le entraba dinero en efectivo y por Swish (un sistema sueco de pago a través del móvil), pero, en al menos un caso, un putero entregó materiales de construcción como parte del pago. Las ganancias, según el Tribunal de Ångermanland, alcanzaron las 310.000 coronas suecas (28.500 euros).
Bebe algo de alcohol. Debes estar borracha y excitada»
Antes de llegar a juicio, se supo cómo la mujer tuvo que insensibilizarse para poder sobrellevarlo. «Bebe algo de alcohol también, debes estar borracha y excitada«, escribió el hombre en uno de los mensajes. En otro se lee: «Yo reservo clientes. Yo defino la estrategia para cada cliente. ¡Cállate y folla!».
Amenazas de muerte
Runsten no sólo ha sido condenado por proxenetismo, sino también por intento de violación, agresión y amenazas ilegales. El hombre llegó a estrangular a su esposa. La amenazó de muerte, como también hizo con los conocidos de ella en varias ocasiones. En los chats intervenidos por la policía, el marido escribió que rociaría a la mujer con gasolina y la quemaría, y que «el monstruo ganaría».
Yo reservo clientes. Yo defino la estrategia para cada cliente. ¡Cállate y folla!».
El intento de violación ha quedado también demostrado. El tribunal asegura que el hombre, mediante amenazas, obligó a su esposa a contactar con uno de los puteros que acababa de salir del domicilio. Debía pedirle que regresara para tener más sexo, pero el cliente no lo hizo.
En cambio, el juez lo absolvió de ocho cargos de violación y otros tres de intento de violación. Runsten también fue condenado por agredir a un vecino y por posesión de sustancias dopantes.
Los 28 puteros condenados
De las cerca de 120 personas sospechosas de comprar servicios sexuales, sólo 28 han sido condenados. La mayoría ha recibido penas que pueden sustituirse por multas, salvo tres que han sufrido un castigo mayor. Dos hombres han sido condenados a un mes de prisión y un tercero ha quedado en libertad condicional.
En los medios suecos aparecen detalles sobre algunos de los condenados. Algunos cuentan que han perdido sus empleos a raíz de la acusación. Un director de escuela asegura que tuvo que dimitir para no ser despedido. El tribunal asegura que ha tenido todo ello en cuenta al dictar sentencia. Por eso, en algunos casos, ha optado por intercambiar las penas por multas diarias.
