Publicado: junio 18, 2026, 11:01 am
El Banco de España (BdE) pone cifra al problema de la escasez de vivienda en España. El organismo sitúa el déficit de viviendas acumulado entre 2021 y 2025 en una horquilla que irÃa de las 700.000 hasta las 750.000. Son los inmuebles que harÃan falta para dar respuesta a las necesidades de un mercado en el que malconviven una demanda cada vez más fuerte (por el aumento de la población, el alza del empleo y de la renta de los hogares, las mejores condiciones financieras y los usos no residenciales) con esas restricciones de oferta que se derivan de la gestión urbanÃstica del suelo, de la productividad del sector de la construcción o de la falta de mano de obra.
La entidad, que ha publicado este jueves el ‘Informe Anual 2025’ y la actualización de las proyecciones macroeconómicas, dedica un capÃtulo especÃfico a los retos de este mercado en el que apuesta por combinar medidas especÃficas sobre la oferta de vivienda, con un efecto más a medio y largo plazo en el mercado, con actuaciones a corto plazo sobre la demanda, para hacer frente a esos «severos problemas de acceso».
En este segundo ámbito el organismo apuesta por fijar «lÃmites a los usos no residenciales de la vivienda (pisos turÃsticos y de temporada) en las zonas más tensionadas, siempre que estos sean temporales y estén muy focalizados, dado que si bien este tipo de regulaciones «pueden contener la demanda en zonas con problemas de acceso», al mismo tiempo «reducen la actividad de otros sectores económicos», como el turismo, la restauración, el comercio o, incluso, afectan a la educación superior.
El documento señala que las polÃticas de demanda pueden servir para mitigar la actual crisis de acceso en el corto plazo, tanto para contener esa demanda no residencial como para «proteger a los hogares vulnerables». No obstante, incide en que el diseño de estas polÃticas debe tener en cuenta los riesgos que pueden tener sus efectos sobre la oferta si estas medidas se mantienen en el tiempo sin que a la vez se incorpore una cifra significativa de viviendas al mercado (sin que aumente la oferta). Por ello, considera «deseable» monitorizar y evaluarlas para examinar sus efectos y detectar posibles riesgos de forma temprana.
Prioritario actuar sobre una oferta insuficiente
«El problema se ataja con medidas por el lado de la oferta, que requieren entender bien dónde está la dinámica de ese sector, cuál es el papel de las administraciones públicas, cómo se suministra suelo, cuál es el tema asociado a las licitaciones, a la regulación, a la complejidad, a la conectividad y coordinación entre administraciones públicas», ha enfatizado el Director General de EconomÃa de la entidad. David López Salido reconoce que al ritmo actual de construcción de viviendas y de incorporación de pisos al mercado del alquiler «tardaremos bastante» en solucionar ese déficit de inmuebles.
En este sentido, en el organismo capitaneado por José Luis Escrivá inciden en que la actual rigidez de la oferta de vivienda en España tiene una naturaleza estructural entre los que destacan aquellos que limitan el desarrollo de suelo edificable y el complejo proceso de planificación y gestión urbanÃstica, que reduce la producción de viviendas y eleva los tiempos previstos de ejecución. Para atajar el exceso de burocracia, la entidad llama a las tres administraciones con competencias en este ámbito (gobiernos central, autonómico y, de manera muy especial, al local) para que coordinen más sus decisiones.
