Publicado: junio 16, 2026, 1:23 pm
El comisario de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, ha defendido este martes ante el Parlamento Europeo el giro de la UE hacia una política migratoria más dura. Y lo ha hecho en un debate sobre el reglamento de retornos, la última pata del pacto migratorio, que se votará este miércoles en la Eurocámara. «La regulación de retorno creo que es una respuesta importante a las preocupaciones que los ciudadanos en Europa tienen», comentó al respecto el dirigente austriaco.
«Vamos a hacer retornos más rápidos, más efectivos, mientras, por supuesto, respetamos los derechos de la gente«, añadió, en un mensaje que además tuvo una especie de crítica a lo que hizo la UE en el pasado. «Hace diez años tomamos muchas responsabilidades como Unión Europea, pero, como siempre digo, no teníamos un sistema, no teníamos las reglas correctas, y no teníamos control sobre lo que estaba pasando en la Unión», sentenció.
Y es que en una década la UE ha pasado de la política de «puertas abiertas» liderada por Alemania a aumentar los controles, incluso en algunas fronteras interiores, acelerar los retornos, aceptar centros de detención, recopilar más datos de quienes llegan y endurecer las condiciones para el asilo. Tardó mucho en llegar el pacto europeo de migración y asilo, que mostró una de las negociaciones más duras en la Unión… pero el acuerdo ya está en marcha desde este viernes. Así, el mensaje es radicalmente distinto al del pasado más reciente.
Queda por concretar todavía qué pasa con los llamados «centros de retorno», que son en realidad centros de detención de migrantes en terceros países, siguiendo el modelo que aplica Italia con Albania. España no recurrirá a ellos, pero la Comisión Europea prepara desde ya el encaje legal de esta vía, con hasta 17 países miembros a favor de ella. En general, además, la nueva normativa de retorno prevé plazos de detención para los repatriados de hasta dos años en caso de que haya riesgo de fuga o no se coopere con las autoridades. Esto, eso sí, no aplica a los menores no acompañados.
«Estamos abriendo un nuevo capítulo con reglas justas, con reglas firmes, con reglas más efectivas, con una buena balanza entre solidaridad y responsabilidad, con mejor control de nuestras fronteras y con una diplomacia de migración más fuerte y más asertiva», prosiguió el comisario desde la tribuna.
El foco para Bruselas está en ayudar a quienes pueden quedarse, pero también, dijo Brunner, en poder hacer retornos efectivos para quienes no pueden. El pacto, sentención, «nos dará herramientas más fuertes para retornar a las personas que no cooperan con las autoridades, si escapan de su obligación, si no retornan voluntariamente o, especialmente, si poseen un riesgo de seguridad a la Unión Europea».
