Publicado: junio 11, 2026, 9:00 am

El aumento de la frecuencia, la intensidad y la duración de las olas de calor debido al cambio climático, unido al envejecimiento de la población, convierten a las temperaturas extremas en un reto de salud pública, protección social y coordinación comunitaria de primer orden. Es una de las principales conclusiones del informe ‘Olas de calor y personas mayores: guía práctica para administraciones y centros residenciales’, financiado por el Imserso y que ha sido presentado este jueves.
