Publicado: junio 6, 2026, 5:15 am
Victor Wembanyama se puso la capa de superhéroe en el último cuarto del segundo partido de la final de la NBA. La estrella de los San Antonio Spurs lideró una remontada frenética frente a los New York Knicks que colocó al equipo texano a un paso de empatar la serie 1-1, tras la derrota inicial del pasado miércoles. Era el segundo partido en San Antonio antes de volar a la costa Este para el tercer partido, que será en el Madison Square Garden neoyorquino. Pero en el instante final, arruinó sus esfuerzos con una pifia y con un tiro sobre la bocina en el que no acertó. Los Knicks ganaron 105-104 y Nueva York volvió a ser una fiesta. Wembanyama es, a la vez, un superhéroe y un chaval. Tiene el fÃsico de un personaje de Marvel: 224 centÃmetros y la envergadura de un molino de La Mancha, combinados con velocidad, agilidad y salto. Un enemigo de final de pantalla que asusta a cualquiera. Pero también es un joven de 22 años, con solo dos años en la NBA, y se puede equivocar. Y el prodigio francés cometió un error imperdonable cuando faltaban diez segundos para acabar el partido. Con empate en el marcador, intimidó el ataque de la gran estrella rival, Jalen Brunson, que no pudo anotar su tiro. Wembanyama capturó el rebote. TenÃan diez segundos para anotar o forzar una falta e ir a la lÃnea de tiros. Decidió pasar la pelota a Stephon Castle , que en ese momento miró para otro lado, tratando de colocarse para el ataque. ¿Fue error de Wembanyama, por dar un pase cuando el compañero dejó de mirar? ¿DebÃa haberse quedado el balón y subirlo como hace muchas veces, en el momento decisivo? ¿Fue culpa de Castle, de 21 años, que debÃa haber estado pendiente de la posibilidad de pase? El asunto se discutirÃa durante horas en los bares de todo el paÃs. Y se celebrarÃa con furia en las miles de fiestas en las que se seguÃa el partido en Nueva York, una ciudad volcada con unos Knicks. Pero la realidad es que quien dio el pase fue Wembanyama y no se puede esconder la bisoñez del momento. Brunson se quedó la pelota, forzó una falta y anotó uno de los dos tiros libres. Con un punto abajo, los Spurs tuvieron cinco segundos para dar la vuelta al partido. La jugada se ejecutó a la perfección, Wemby -el apodo del francés- tuvo un tiro franco… pero el aro escupió el balón. Los Knicks vuelven para casa con una ventaja de 2-0, con la serie muy inclinada a su favor.
