Publicado: junio 5, 2026, 11:31 pm
Florentino Pérez Rodríguez y Enrique Riquelme Vives llegan al último día de campaña con sus respectivos proyectos para el Real Madrid de los próximos cuatro años bastante definidos. Y esa, seguramente, sea la mejor noticia para los socios del club blanco. Tras veinte años sin elecciones y unos comicios convocados deprisa y corriendo por un innecesario arrebato del actual mandatario , pocos se imaginaron, incluso el propio Florentino, que habría elecciones y que, de haberlas, iban a dar tanto juego. En un lado y en otro, elevando la exigencia de propuestas y buenos deseos en lo económico, en lo social y en lo deportivo. Florentino cerrará este sábado por la mañana en el Hotel Eurobuilding, a escasos 500 metros del Santiago Bernabéu, una campaña en la que ha tenido que cambiar claramente de estrategia conforme pasaban los días, hasta el punto de tener que remangarse la camisa. El presidente subestimó la capacidad de Riquelme desde el día uno. Bueno, incluso desde aquella delirante rueda de prensa en la que habló de él como el «de las eléctricas con acento mexicano», y eso le ha obligado a ser más incisivo y agresivo de lo que pensaba ser. La idea de Florentino no era anunciar fichajes ni entrenador durante la campaña, pero no le ha quedado más remedio que hacerlo. Primero contraprogramó a Riquelme cuando este acudió a ‘El Hormiguero’ sacando la carta de Mourinho. Luego, el dirigente se vio obligado a cerrar la contratación de dos defensas: el frances Konaté (Liverpool) como agente libre previo pago de una prima de 20 millones y el neerlandés Dumfries (Inter) abonando su cláusula, otros 20 kilos. Y, finalmente, el jueves por la noche, en el programa Horizonte de Íker Jiménez, soltó su ‘bomba’ electoral para intentar contrarrestar el efecto Haaland: «El martes voy a hacer una oferta por un jugador de un club muy importante de la Champions y sería la mayor cantidad de dinero que pagaría el Real Madrid por un fichaje en toda su historia, 150 millones de euros». Florentino planea novedades sobre el césped, pero no así en los despachos. En su Real Madrid de los próximos cuatro años, salvo cambios en los próximos meses, seguirán estando los que ya estaban: José Ángel, Anas, Solari, Manu Fernández, Juni y Roberto Carlos. Una alineación que choca con la de Enrique Riquelme, cuya Junta Directiva ha generado algo de polémica por el pasado ‘calderoniano’ de algunos de su miembros. El equipo de trabajo del que se ha rodeado el joven candidato se ha cimentado en leyendas madridistas que no casan con Florentino: Raúl, como director deportivo; Hierro, como jefe de la cantera; Casillas, en un puesto estructural corporativo aún por definir; y Vicente del Bosque, como asesor del presidente «de manera desinteresada». Todos ellos, por unas razones u otras, no han tenido nunca química con Florentino y Riquelme los ha rescatado para profesionalizar y jerarquizar el club con ADN madridista, que no florentinista. Tras dar dos golpes sobre la mesa anunciando los fichajes de Rodri y Haaland , con el consecuente ruido de ‘trolero’ por parte de los aficionados y socios votantes de Pérez, el empresario alicantino subió la apuesta a ultima hora de ayer al emitir un comunicado en el que desvela cuál es su entrenador elegido: Klopp. «Si este domingo los socios me conceden su confianza, el próximo lunes 8 de junio Raúl González Blanco se pondrá en contacto con Jürgen Klopp para trasladarle personalmente nuestro proyecto deportivo y nuestra voluntad de que sea él quien lidere desde el banquillo una nueva etapa para el Real Madrid», asegura Riquelme. Estos son todos los nombres del presidente Florentino… o del presidente Riquelme. Este domingo, cerca de la medianoche, saldremos de dudas.
