Publicado: junio 3, 2026, 3:24 pm
La movilidad urbana en España podría estar a las puertas de un cambio significativo con la llegada de la conducción autónoma a gran escala. En este contexto de transformación tecnológica del transporte, la compañía WeRide y la plataforma Uber han anunciado sus planes para lanzar el primer programa piloto comercial de robotaxis en la Comunidad de Madrid.
Este anuncio responde al modelo operativo de WeRide, basado en la optimización de activos y en la expansión comercial mediante alianzas con socios consolidados que aportan inversión en flotas y soporte para la plataforma. Además, acorde al comunicado oficial compartido por la compañía, dicho anuncio también «se basa en la trayectoria probada de WeRide y Uber en Oriente Medio, donde los servicios comerciales de robotaxis totalmente autónomos ya están disponibles en Abu Dabi y Dubái».
No obstante, a comparación de estos dos emiratos, el servicio contará con la colaboración de AVOMO en Madrid, siendo una compañía integrada en el Grupo Moove Cars y socio de Uber. Además, tal y como se menciona en el comunicado, la Comunidad de Madrid se perfila como uno de los mercados más prometedores para el despliegue de robotaxis en Europa, ya que está impulsada por una elevada demanda de movilidad.
Pero, ¿cuándo empezarán las primeras pruebas? Se prevé que el servicio comience a operar a finales de este año y que los viajes estén disponibles a través de la app Uber. Además, de cara a un futuro, ambas compañías esperan expandir este servicio comercial autónomo en las principales áreas urbanas y prevén ampliar la flota de forma gradual, que en una primera fase contará con conductores profesionales a bordo.
Qué tecnología integran los robotaxis de Uber y WeRide
WeRide afirma en su página oficial que «cuenta con una de las flotas de robotaxis comerciales más grandes del mundo», siendo los primeros modelos que «ofrecen una amplitud sin igual».
Según la información compartida en la web, los robotaxis de WeRide cuentan con más de 20 sensores de alto rendimiento, una plataforma computación de alto rendimiento HPC 3.0, una potencia de procesamiento de IA de 2000 TOPS y ocho sistemas de redundancia principales. Además, alcanzan una velocidad máxima de 120 kilómetros por ahora.
Esta es la normativa que deben cumplir en España
Javier Goikoetxea, CEO de Next Mobility, afirma a 20bits que, actualmente, la Dirección General de Tráfico (DGT) permite ensayos mediante el marco ES-AV, siendo un «paso importante porque facilita que las empresas prueben sus sistemas en vías abiertas bajo determinadas condiciones». No obstante, considera que «este nivel de ensayos queda muy lejos de lo que la industria necesita», agregando que «no da tiempo a establecer una normativa que permita la irrupción del vehículo autónomo en España en 2026».
En este sentido, Goikoetxea señala que, «mientras otros mercados están experimentando y aprendiendo sobre el terreno, España sigue avanzando con mucha cautela«: «Esta prudencia tiene ventajas desde el punto de vista de la seguridad, pero también puede hacernos perder competitividad en una tecnología que va a definir la movilidad de las próximas décadas».
Si las pruebas empiezan a finales de año, ¿cuándo se desplegarán de forma oficial?
Según Goikoetxea, «cada anuncio relacionado con robotaxis genera la sensación de que la conducción autónoma total ya está lista para desplegarse masivamente», teniendo en cuenta que «el problema es que se sigue hablando de pruebas muy controladas y de vehículos que operan bajo condiciones específicas».
Por lo tanto, los primeros despliegues oficiales de los robotaxis podrían verse «en un horizonte cercano a los cinco años». Así lo explica para 20bits: «Para hablar de una presencia extendida en las principales ciudades españolas, de una adopción significativa operando de forma habitual y sin supervisión humana constante, creo que estamos hablando de una transformación mucho más lenta. La movilidad cambia a ritmos largos y requiere adaptar regulación, infraestructuras, modelos de negocio y hábitos sociales. La tecnología puede avanzar rápido; la transformación del sistema de movilidad no tanto».
Llegado el momento de su despliegue, Goikoetxea cree que «será una innovación muy importante» porque cambiará la forma en la que nos desplazamos, ya que «podremos movernos mientras disfrutamos del paisaje»: «Vamos hacia una movilidad con más vehículos autónomos, compartidos y con un uso mucho más eficiente de los recursos de transporte. Dentro de unos años probablemente no hablaremos del robotaxi como una tecnología aislada, sino como una de las piezas que ayudó a acelerar una movilidad más autónoma, compartida, eléctrica y sostenible. Será uno de los grandes símbolos del cambio hacia ciudades donde moverse sea más eficiente, más seguro y menos dependiente del coche en propiedad».
Tesla, Waymo y Baidu también tienen robotaxis, aunque presentan serios problemas
Uber y WeRide no son las únicas compañías que ofrecen servicios de robotaxi, debido a que Tesla desplegó sus coches autónomos por Austin en junio del año pasado, marcando un hito para la industria automovilística porque, por primera vez, se pudo ver a un coche circulando de forma completamente autónoma sin conductor al volante.
Los afortunados que pudieron probar esta experiencia coincidieron en que los robotaxis ofrecieron viajes «suaves y cómodos» durante 148 kilómetros, además, describieron la conducción como segura y «sorprendentemente humana». No obstante, un informe dio a conocer que estos vehículos registraron catorce accidentes en menos de diez meses.
Pese a que los robotaxis se desenvuelven bien en situaciones complejas, dicha cifra sitúa la tasa de siniestralidad hasta cuatro veces por encima de la atribuida a los conductores humanos, teniendo en cuenta que los partes de los siniestros revelaron que las colisiones se produjeron a una velocidad moderada y, en la gran mayoría de los casos, constaban de daños materiales al chocar contra objetos estáticos y vehículos.
Por su parte, Waymo es una empresa de tecnología de conducción autónoma especializada en el desarrollo de vehículos sin conductor, conocida principalmente por operar servicios de robotaxis. Hoy en día, Waymo ya opera servicios comerciales de robotaxi en algunas ciudades de Estados Unidos, teniendo en cuenta que sus coches utilizan una combinación de sensores (LiDAR, radares y cámaras) e inteligencia artificial para entender el entorno, tomar decisiones y conducir de manera segura.
Sin embargo, en mayo de este año, Waymo dio a conocer que retiró unos 3.800 vehículos autónomos en Estados Unidos por riesgos de seguridad. En una carta publicada por la Administración Nacional de Seguridad Vial, la empresa matriz de Google decidió retirar estos robotaxis de la circulación porque identificó un fallo en el sistema de manejo autónomo, causando que los coches alcanzaran altas velocidades en vías cuando estaban inundadas.
También, Baidu es una de las grandes tecnológicas chinas y uno de los actores más importantes en el desarrollo de robotaxis a través de su plataforma de conducción autónoma Apollo Go. En este ámbito, la compañía ha desplegado flotas de vehículos sin conductor en varias ciudades de China, convirtiéndose en uno de los principales competidores globales en movilidad autónoma junto a empresas como Waymo.
Sin embargo, su avance también ha estado marcado por incidentes recientes. En abril de este año, China suspendió la concesión de nuevas licencias para robotaxis tras un fallo en el sistema que provocó que más de un centenar de vehículos quedaran bloqueados en Wuhan, generando caos en el tráfico y pasajeros atrapados temporalmente. Por lo tanto, este episodio puso en cuestión la seguridad y la madurez de la tecnología, frenando la expansión del sector y obligando a los reguladores a reforzar la supervisión antes de permitir nuevos despliegues a gran escala.
