Publicado: junio 2, 2026, 4:23 pm
La presión por hacerlo todo bien, no cometer errores y estar siempre a la altura parece haberse convertido en una constante para toda una generación. Los jóvenes adultos muestran hoy niveles de perfeccionismo más elevados que los registrados hace apenas unas décadas, una tendencia que, según los expertos, puede tener importantes consecuencias para la salud mental.
Así lo señala una investigación publicada por la Asociación Estadounidense de Psicología y realizada por especialistas de la London School of Economics and Political Science (Reino Unido). El estudio concluye que el aumento del perfeccionismo podría estar relacionado con cambios sociales y económicos como el incremento de la desigualdad y la desaceleración del crecimiento económico.
«El perfeccionismo supone un riesgo para la salud pública, ya que se asocia con un aumento de la depresión y la ansiedad», explica Thomas Curran, autor principal del trabajo e investigador de la London School of Economics and Political Science. A su juicio, abordar la creciente crisis de salud mental entre los jóvenes requiere prestar atención a estos factores culturales y económicos.
Datos de 307 estudios realizados durante 35 años
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores analizaron datos procedentes de 307 estudios realizados entre 1989 y 2024, que incluían a más de 82.000 estudiantes universitarios de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. En todos los casos, los participantes evaluaron su propio grado de perfeccionismo mediante escalas estandarizadas.
Los resultados muestran que los niveles de perfeccionismo han aumentado de forma sostenida durante las últimas décadas. Sin embargo, no todos los aspectos de este rasgo han evolucionado al mismo ritmo. Desde comienzos de los años 2000, las llamadas «preocupaciones perfeccionistas» —como el miedo al fracaso, la indecisión o el temor a ser juzgado negativamente por los demás— han crecido con mayor rapidez que los «esfuerzos perfeccionistas», relacionados con la fijación de metas muy exigentes y el trabajo para alcanzarlas.
El estudio también examinó la relación entre estos cambios psicológicos y la evolución de la economía. Los autores observaron que una menor tasa de crecimiento del PIB per cápita se asociaba con niveles más elevados de búsqueda de la perfección. Asimismo, el aumento de la desigualdad económica coincidía con un incremento más acusado de las preocupaciones perfeccionistas.
«Cuando hay menos oportunidades económicas, los jóvenes parecen compensarlo esforzándose más«, señala Curran. «Y cuando aumenta la desigualdad, el miedo a equivocarse y la preocupación por la opinión de los demás adquieren un peso cada vez mayor en la psicología juvenil».
Perfección y salud mental, una relación estable
Además, los investigadores comprobaron que la relación entre perfeccionismo y salud mental se ha mantenido estable a lo largo del tiempo. Los estudiantes con mayores niveles de perfeccionismo presentaban más síntomas asociados a trastornos como la depresión o la ansiedad, independientemente de la época analizada.
Dado que el perfeccionismo ha aumentado de forma constante durante las últimas décadas, los autores consideran que podría estar contribuyendo al incremento de los problemas de salud mental detectados entre los jóvenes.
«Estos hallazgos aportan un contexto adicional a los recientes debates sobre la salud mental juvenil«, concluye Curran. «Se ha culpado mucho a los teléfonos móviles y a las redes sociales, pero el aumento del perfeccionismo es anterior a su expansión. Este estudio sugiere que existe un problema más profundo detrás de esta tendencia».
