Publicado: junio 2, 2026, 2:50 pm
No es la primera vez que MrBeast, uno de los youtubers más seguidos del mundo, habla sin reservas sobre sus finanzas y el multimillonario imperio que ha forjado a lo largo de los años. De hecho, hace unos meses se volvía viral afirmando que, contra todo pronóstico, su éxito internacional en redes sociales no se veía reflejado en su cuenta bancaria.
En concreto, el influencer, cuyo nombre real es Jimmy Donaldson, señalaba que, aunque habría acumulado un enorme patrimonio gracias a sus negocios y proyectos más ambiciosos, una gran cantidad de esos ingresos los estarían destinando a otras iniciativas, reinvirtiéndolos en sus futuras producciones y desafíos para YouTube o en el refuerzo de su marca virtual.
Durante su entrevista en Wall Street Journal, el creador de contenido aclaró, precisamente, por qué estaría en números rojos y tan solo sería «multimillonaria en papel». «Nadie me cree cuando lo comento porque me dicen: ‘eres multimillonario’. Pero yo les digo: ‘eso es de mi patrimonio neto’. De hecho, ahora mismo tengo dinero negativo», comentó.
«Ahora pido dinero prestado, así de poco tengo. Técnicamente, todos los que están viendo este vídeo tienen más dinero que yo en el banco», agregaba él, asegurando que, a día de hoy, estaría volcado en el desarrollo de su carrera profesional y que, en tal sentido, no suele comprobar la cifra exacta que maneja en su cuenta bancaria.
Esta supuesta falta de liquidez, que le habría llevado a solicitar el respaldo económico de su madre para sufragar los gastos de su boda con su prometida, Thea Booysen, no estaría reñido con haber ‘regalado’ más de 200 millones de dólares a decenas de personas a través de todo tipo de retos y concursos o, si se diese la situación oportuna, con invertir su dinero en algún que otro gasto personal.
A este respecto, el creador de contenido también confesó recientemente cuál habría sido uno de sus caprichos más cuantiosos. Según relató, los hechos se remontan a la época en la que que su prometida — por entonces novia—, cursaba estudios superiores en Reino Unido y él, quien residía al otro lado del charco, en Estados Unidos, quería verla sin más remedio.
Aunque existía una forma convencional de llegar hasta Reino Unido, conduciendo un par de horas hasta el «pequeño» aeropuerto de su ciudad y, posteriormente, tomando varios vuelos con escala, Donaldson no se sentía dispuesto a tener que afrontarlo cada uno de sus viajes, por lo que se decantó por volar en un jet privado.
«Una vez me dije a mí mismo ‘¡al diablo con eso!’, voy a alquilar un jet privado solo y volaré hacia ella porque realmente quiero verla», explicó él, destacando que, de esta modo, la duración del trayecto se reducía drásticamente, pasando de alrededor de 19 horas a tan solo 8 horas, ida y vuelta.
«Es una cantidad enorme de tiempo desperdiciado, y fueron quizás 150.000 dólares», aclaró él. «Me sentí extremadamente culpable pero dije, ‘no sé, solo realmente quiero verla'», apuntó.
