La empresa de cuidados de la tía Isabel, en el juicio contra Luis Lorenzo: "Estaba llena de llagas [...] no tenía ni pañales, ni comida" - Estados Unidos (ES)
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La empresa de cuidados de la tía Isabel, en el juicio contra Luis Lorenzo: «Estaba llena de llagas […] no tenía ni pañales, ni comida»

Publicado: junio 1, 2026, 12:11 pm

El actor Luis Lorenzo y su exmujer, Arancha Suárez, van a ser juzgados desde este lunes por presunto maltrato a un familiar, a quien supuestamente aislaron desde mayo de 2021 de forma «sistemática» y sometieron a un «trato vejatorio» mientras controlaban presuntamente su patrimonio hasta que falleció, según la acusación.

El juicio se celebrará durante toda la semana en la Audiencia Provincial de Madrid. Los acusados se enfrentan a una petición fiscal de seis años de prisión mientras que la acusación particular eleva la solicitud de pena a diez años de cárcel para el actor y once para su exmujer. La defensa, ejercida por el bufete de Juango Ospina, solicita su absolución.

El fiscal sostiene que la entonces pareja además de mantener a la anciana incomunicada, le sometieron a un trato «absolutamente vejatorio», privándola de los cuidados y atenciones más básicos. Durante ese tiempo los acusados, siempre según la acusación, ni tan siquiera le suministraron la medicación según la tenía pautada.

Las primeras declaraciones de unos y otros muestras grandes contradicciones sobre el estado y los cuidados de la mujer fallecida. Un trabajador de la empresa que proporcionaba cuidadoras para la tía política del actor Luis Lorenzo ha explicado que la anciana estaba «abandonada», sin comida suficiente, pañales ni medicinas, mientras familiares de la fallecida han explicado que Isabel estaba bien de salud y no quería ir a Madrid, junto al actor, porque la trataban «muy mal» y la llevaron «obligada».

Un técnico de calidad de la empresa FelizVita, contratada para el cuidado de Isabel, ha explicado en el juicio que en el verano de 2021 acudió al domicilio en el que estaba la anciana porque el coordinador «estaba cansado de llamar a esa familia» pues «o no lograban hablar con ellos o cuando hablaban era para discutir».

Así, ha narrado que el coordinador le comentó que estaba desesperado con la familia porque no hacían nada. «Había una señora que no tenía lo básico para ser atendida ni pañales, ni cremas, ni comida ni medicamentos. Estaba llena de llagas. No paraba de quejarse», ha manifestado. Era una casa conflictiva, había para todo menos para cuidar a la señora», ha denunciado, en una situación que definió como «un desastre» que al parecer dos trabajadoras comunicaron a la empresa varias veces.

Añadió que él llevaba 15 años en la empresa cuando hizo ese control y tiene claro que la mujer estaba «abandonada» y que su familia era «conflictiva».

Por su parte, uno de los hermanos de Isabel, José María, ha dejado claro que su hermana no se llevaba bien con su sobrina Arancha y no quería ir a Madrid; de hecho, en agosto de 2020 -un año antes de la muerte- la llevaron a su casa con la excusa de que cuidara a sus hijos, y ella volvió «escapada» y mal vestida, solo con una chaqueta.

En marzo de 2021 «la cogieron en Grado (su pueblo de Asturias), la llevaron en coche a Madrid «obligada» ya que «ella no quería ir porque la trataban muy mal, él sobre todo«, ha dicho, tras detallar que tanto él como los otros hermanos de Isabel y sus sobrinas la llamaron pero no les contestaba.

Un día le llamó Luis Lorenzo y le dijo «que si seguían molestando llamaría a un abogado» y le denunciaría, y ya la familia decidió denunciar la situación ante la Guardia Civil.

Sobre el estado de salud que tenía la anciana cuando se fue de Grado a Madrid este hermano ha asegurado que «estaba como una moza, solo que oía muy mal» y se había operado de cataratas.

En la misma línea se ha pronunciado otro hermano, Joaquín, que ha dicho que antes de ir a Madrid Isabel tenía «una salud de hierro».

Otra hermana de la mujer, Josefa, ha corroborado esta idea y ha añadido que Arancha «volvía loca» a Isabel y le chillaba, y que desde marzo la llamaron varias veces para saber si estaba en Madrid y cómo estaba, pero no les contestaba. Una prima de Arancha ha declarado que esta quería «sacarle los cuartos».

Un día que la llamó, una mujer cogió el teléfono y le pasó a Isabel, quien le dijo que volvería a Grado en breve y que tenía «muchas cosas que contar», pero no volvieron a hablar.

A su llegada a los juzgados, la letrada del actor, Beatriz Uriarte, denunciaba «una condena social». «¿Cómo es posible que se acuse a dos personas que contrataron a dos cuidadoras que ahora son las que dicen que ha sido maltratada o que ha sido vejada?», sostenía.

La defensa

Antes del inicio del juicio, la letrada ha señalado que van «a intentar demostrar que los hechos no han ocurrido tal y como nos han contado». «Es un procedimiento que se inicia por un homicidio. Ese homicidio o asesinato no ha quedado absolutamente probado en este procedimiento. Aquí únicamente nos encontramos ante un procedimiento que podrían ser unas vejaciones», ha aseverado.

Seguidamente, la abogada ha denunciado que «en este procedimiento, como en tantos otros, ha llegado la condena social antes que la sentencia que tienen que dictar los jueces«.

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