Publicado: mayo 24, 2026, 6:29 pm
Es la crónica de una muerte anunciada. El equipo maño, después de una temporada para el olvido, no consigue mantener la categoría en Segunda división y disputará la próxima campaña lejos del fútbol profesional . En uno de los dos grupos que conforman la Primera RFEF, antigua Segunda B, será donde los aragoneses tendrán que buscar el curso que viene volver a ascender a la división de plata. El inicio de liga del Real Zaragoza fue una pesadilla, como el resto de la temporada. No consiguió la victoria hasta la jornada siete, frente al Mirandés a domicilio. Otro de los equipos que parece condenado al descenso. En las primeras trece jornadas de campeonato, tan solo logró seis puntos de 39 posibles. Fue en la jornada 14, en el derbi aragonés frente al Huesca , donde el equipo rompió esa mala racha, consiguiendo una victoria que supuso la primera de tres seguidas. Precisamente en el partido de la segunda vuelta ante este rival local fue donde se reflejó el agotamiento y la impotencia de esta temporada tan dura. Ocurrió una acción que dio la vuelta al mundo. Con 1-0 abajo en El Alcoraz, en los minutos finales del encuentro, el árbitro se dirigió al VAR a revisar un empujón de Andrada, portero del Zaragoza, sobre Pulido, capitán del Huesca. El guardameta vio la segunda amarilla y fruto de la rabia y la desesperación, fue directo hacia el jugador del Huesca y le propinó un puñetazo, generando una trifulca y su posterior expulsión directa, entre otras. El portero ha sido sancionado con 13 partidos de suspensión tras este incidente . Este descenso no llega por sorpresa . Ya eran varias temporadas en las que el Zaragoza se encontraba tonteando con los puestos de descenso. El curso pasado fue el equipo que marcó la salvación. Desde la temporada 2019/2020 no disputa la promoción de ascenso. Aquella campaña estuvo marcada por el parón de la liga debido al confinamiento. Antes de que se detuviera la competición, el Zaragoza se ubicaba segundo en la tabla, con cinco puntos de ventaja respecto al tercero y sin haber perdido un partido de liga en todo el año 2020. Pero cuando se reanudó la liga todo cambió. El Zaragoza acabó perdiendo esa ventaja y terminó el campeonato como tercero, desaprovechando la oportunidad del ascenso directo y teniendo que disputar una promoción de ascenso inédita, en el mes de agosto. Ahí se enfrentó al Elche en semifinales. Acabó cayendo eliminado tras un 0-0 en la ida y un 0-1 en la vuelta, con un solitario gol de Nino en La Romareda en el tramo final del partido. Son trece años los que lleva sin estar en Primera y ahora serán mínimo dos más. La última fue la temporada 2012/2013, en la que descendió como colista. Desde entonces no ha levantado cabeza. Pero este hundimiento no llega solo desde lo deportivo. Viene provocado, como suele ocurrir en estos casos, por un mala gestión de los dirigentes. A la cabeza de esta crisis se encuentran Pablo Jiménez de Parga , máximo accionista que controla el 44% de las acciones a través de la sociedad Gloval Tavira, y Jorge Mas , que ejerce de presidente y participa con un 25% de acciones a través de Real Ventures. Enfrentan su cuarta temporada al frente. El problema de la propiedad no es económico, ya que consiguió cerrar el ejercicio 2024/2025 reduciendo la deuda por debajo de los cuarenta millones de euros. Pero el fútbol no es un negocio y la afición del Zaragoza les acusa de llevar a cabo un mala gestión y un fracaso del proyecto deportivo, llevándoles hasta este dramático descenso. El banquillo del equipo es una trituradora de entrenadores . Esta temporada, hasta cuatro técnicos han dirigido al Zaragoza, la quinta vez en la historia que ocurre esto. Empezaron el curso con Gabi, después le sustituyó Emilio Larraz, seguido de Rubén Sellés y una vez sustituido este, se nombró al actual entrenador, David Navarro. La situación del Real Zaragoza se asemeja a otras sufridas por equipos históricos de nuestro país. El Racing de Santander, el cual acaba de ascender a Primera 14 años después , también tuvo que sufrir reiterados descensos de categoría a la tercera categoría, hasta encontrarse en la situación en la que está ahora. El Real Oviedo, recientemente descendido , experimentó el curso pasado lo que ahora vive el Racing. Siendo su caso aun más extremo, al tratarse de 24 años los que llevaba sin pisar Primera. Málaga y Deportivo son dos de los casos más recientes. Ambos equipos tuvieron que hacer la ‘mili’ en el fútbol semiprofesional para acabar volviendo con más fuerza. Actualmente los malagueños se encuentran en una posición privilegiada para volver a Primera, mientras que los de Coruña han certificado en la penúltima jornada su ascenso directo. El que lo ha logrado esta temporada es el Tenerife . Tras su descenso el año pasado, los canarios se han paseado por el grupo A de Primera RFEF y el año que viene estarán de vuelta en Segunda. Un ejemplo al que se agarrarán los maños para no sumergirse en una categoría que hace que este tipo de equipos sufran mucho en lo deportivo, pero sobre todo en lo económico.
