Publicado: mayo 21, 2026, 8:23 am
La primera vez que se le vio en un producto Apple fue en 2001 con el iPod. Siguió años después con el MacBook Pro de 15 pulgadas de 2009. Y salvo la propia compañía y sus proveedores, nadie en el mundo tenía un destornillador que sirviese para desenroscarlo. Así que los expertos se tuvieron que poner las pilas haciendo ingeniería inversa.
Los tornillos pentalobulares, conocidos también como pentalobes, son una parte esencial del proceso de fabricación de los productos de Apple y que, de paso, evita una fácil apertura por parte de terceros. Es uno de los pilares que han sustentado la política de reparaciones de la compañía.
Un tornillo que es mucho más que un tornillo

El 23 de octubre de 2001 ha pasado a la historia como el día en que Steve Jobs enseñó al mundo el primer iPod. Lo sacó de su bolsillo para hacer la analogía de poder llevar siempre 1.000 canciones encima y el resto es historia. Acabó revolucionando la industria de la música con el primer germen del streaming superando al formato físico.
Sin embargo, hubo algo que nadie vio en aquella presentación. Estaba en el interior del iPod y se trataba de casi una decena de tornillos pentalobulares. Se utilizaban como tornillos de seguridad para fijarse al disco duro de 1,8 pulgadas que poseía el reproductor de Apple y que fabricó Toshiba.
El origen exacto de esos tornillos es aún desconocido, dado que jamás se patentó o se registró por parte de Apple, Toshiba u otro fabricante. Aunque fue aquel disco duro de la fabricante japonesa, el MK5002MAL, el primer producto del que hay constancia de llevar pentalobulares. Y Apple los adoptó de forma casi inmediata.

La particularidad de estos tornillos radica en su forma de estrella con una cabidad compuesta por cinco lóbulos (otros tornillos, como los Torx, tienen seis). Aunque no es su forma lo único destacado, sino la necesidad de usar destornilladores especiales que en su día no estaban disponibles para el público general.
Con el paso de los años, Apple fue introduciendo esos tornillos a más dispositivos como los iPhone o los Mac, haciéndolos ya visibles en la carcasa exterior, siendo el MacBook Pro 2009 el primero de ellos. Previsiblemente, el objetivo no fue otro que el de impedir que terceros pudiesen abrir los dispositivos para modificar sus piezas o repararlas sin autorización expresa de la compañía.
También algunos fabricantes chinos los han ido adoptando, como es el caso de Huawei, que inició su periplo con los pentalobulares con el Huawei P9. O la también china Meizu, que lo ha ido incorporando a multitud de smartphones.

Desmontaje de un iPhone 4 (Imagen: iFixit)
Apple sigue utilizando tornillos pentalobulares hoy día, pero hace casi 16 años que, en cierto modo, perdieron su razón de ser. Fue con los iPhone 4, en 2010, cuando multitud de fabricantes comenzaron a diseñar destornilladores capaces de hacer frente a estos tornillos, poniéndolos a disposición del público general.
De hecho, la existencia de herramientas públicas para el desatornillado es algo que hoy día es necesario en multitud de territorios como Europa, donde la legislación aboga por el derecho a reparar. De ahí que ya sean herramientas que ofrezca incluso la propia Apple.
Unos tornillos que marcan la geopolítica de Apple
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Apple se vio empujada a buscar alternativas a la fabricación en China el pasado año debido a la guerra arancelaria de Estados Unidos. De hecho, la mayoría de iPhone que se venden en Estados Unidos ya vienen desde India, así que en parte han logrado ese objetivo.
Aunque Donald Trump quiere que se fabriquen en suelo estadounidense, pero Apple ya valoró esto en varias ocasiones y encontró muchos motivos por los que no les resultaría rentable, ni en lo económico, ni en lo logístico.
El iPhone no es de un solo país, sino que se compone de piezas de más de 40 países y a efectos logísticos resultaría complejo llevarlas a Estados Unidos, pero es que a eso se le suman los tornillos. Sí, los tornillos de nuevo, sean pentalobulares o de otro tipo.
Cada unidad cuenta con alrededor de 74 de estos tornillos. Pero lo problemático realmente es que se atornillan a mano por parte de empleados de Foxconn, Pegatron y el resto de socios de Apple para la fabricación.
Lo curioso de este caso es que, como revelaron en Financial Times, a los socios de Apple les sale más rentable contratar personal que buscar soluciones automatizadas como robots. Y esto, paradójicamente, es una de las razones de mayor peso por las que Apple no se plantea fabricar los iPhone fuera de países asiáticos.
Es complicado encontrar personal dispuesto a tareas tan manuales, rutinarias y, por qué no decirlo, pesadas. Por eso, aunque evidentemente sea solo una de las muchas variantes para fabricar en países como China o India, los tornillos juegan un papel crucial en las estrategias de producción de Apple.
Imágenes | Wikimedia Commons
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La noticia
Apple empezó a poner este tornillo en el primer iPod. 25 años después, sigue siendo crucial en la estrategia mundial de la compañía
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
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