Publicado: mayo 20, 2026, 11:45 pm
Giro de acontecimientos en la banca española con los millones de euros que los clientes tienen guardados en todo tipo de cuentas y depósitos: las entidades financieras han comenzado a elevar los tipos de interés con los que remuneran el ahorro bancario. Lo han hecho en algunas modalidades por primera vez en el último año. Y aunque el incremento es mínimo, implica un punto de inflexión tras muchos meses de continuas caídas o, en su caso, moderación de estos porcentajes. Con los datos del mes de marzo actualizados por el Banco de España, las entidades han situado el tipo medio de interés de las nuevas operaciones -las que se están constituyendo ahora- en el 0,15% en el caso de las cuentas a la vista, las que se utilizan habitualmente para dejar el dinero con total liquidez y disponibilidad. Hasta ahora, el tipo que se aplicaba a estos productos era del 0,14% y así venía ocurriendo desde el verano pasado, cuando se estancó la remuneración. Es la primera vez que se mueve al alza en más de 10 meses. En el caso de los depósitos de ahorro, el tipo medio que está aplicando ahora la banca para remunerar esos productos es del 1,75%. Se trata del primer incremento de intereses que se refleja en los registros del supervisor, después del 1,74% de febrero y del 1,68% en el que iniciaron este ejercicio. Dentro de esta modalidad, los depósitos a menos de un año se encuentran en el 1,77%; los que tienen una duración de entre uno y dos años, suben hasta el 1,64% desde el 1,5% del mes anterior; y los que tienen un vencimiento superior a los 24 meses han disparado su remuneración hasta el 1,25%, la mayor cota de los dos últimos años. En cualquiera de las modalidades, esos tipos son muy inferiores al coste de la vida , con la inflación ubicada en el entorno del 3,2%, como ocurrió en abril. Todas estas nuevas cuantías permiten a los clientes bancarios ir buscando las mejores ofertas financieras para sus ahorros en un contexto en el que se prevén más subidas de tipos, a tenor de cómo se está moviendo el contexto internacional. Precisamente estas subidas derivan del conflicto militar en Irán, cuya intervención bélica comenzó Estados Unidos a principios de marzo y cuya resolución no encuentra, por ahora, ningún camino. Fruto de esa situación, el Banco Central Europeo (BCE) ya ha advertido de que puede aprobar una subida de tipos de interés en la reunión que tendrá lugar en abril, en función de cómo evolucionen los precios y la inflación de la zona euro. El mejor termómetro para comprobar esta posibilidad es la evolución del euríbor . El indicador que negocian diariamente las entidades europeas se encuentra ya, de media, por encima del 2,8% para el mes de mayo . Supone un alza adicional frente al 2,71%, la referencia con la que terminó en abril, y casi 0,6 puntos por encima del nivel en el que se encontraba a finales de febrero, antes de la intervención en Irán. El índice sirve como anticipo de por dónde se puede mover el BCE en sus próximas decisiones y también se utiliza como referencia para la remuneración de los ahorros, así como para calcular los nuevos importes de las hipotecas y los créditos. Quienes, por ahora, no están notando este cambio en las remuneraciones de sus ahorros son los clientes que ya tenían contratados productos bancarios. El interés medio de las cuentas a la vista o los depósitos a corto y medio plazo se mantiene intacto con respecto a los tipos que se aplicaban hasta antes del inicio de la guerra. En el primer caso, en el 0,15%. Y en lo relativo al plazo fijo, en el 1,53%. Se confirma así la política comercial histórica del sector financiero por la que se fomenta la contratación de nuevos productos con rentabilidades atractivas para atraer a más clientes, frente a la cartera de quienes ya se encuentran en el banco.
