Publicado: abril 29, 2026, 6:04 pm
La Reserva Federal (Fed) cumple las expectativas de mercado y mantiene los tipos de interés por tercera reunión consecutiva en la horquilla de entre el 3,5 y el 3,75%, si bien evidencia la división interna. La decisión ha salido adelante con ocho votos a favor y cuatro en contra en un contexto marcado por la incertidumbre derivada de la guerra de Irán, que deja sin espacio para cualquier rebaja al organismo. El banco central estadounidense se muestra cauto bajo la amenaza de un posible un escenario de estanflación.
Tres de estos cuatro se opusieron en la cita anterior a incluir en el comunicado que el banco central acabaría reanudando los recortes. Se trata de la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, el presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, y la gobernadora de la Fed de Dallas, Lorie Logan. Si bien esta ocasión apoyaron mantener el rango objetivo, no respaldaron la inclusión de un sesgo expansivo en el comunicado en este momento», precisan. El gobernador Stephen Miran, por su parte, se mostró a favor de una reducción de un cuarto de punto, dando lugar a un resultado inédito desde 1992.
«Los indicadores recientes sugieren que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido. La creación de empleo se ha mantenido baja, en promedio, y la tasa de desempleo apenas ha variado en los últimos meses. La inflación es elevada, lo que refleja, en parte, el reciente aumento de los precios mundiales de la energía», exponen desde la Fed, al tiempo que inciden en que los acontecimientos contribuyen a incrementar la incertidumbre sobre las perspectivas económicas, por lo que permanece abierto a los «riesgos que conlleva su doble mandato».
El ‘shock’ energético como consecuencia del estrecho de Ormuz mantiene la presión sobre la evolución de los precios y podría frenar el crecimiento económico, acelerando el deterioro del mercado laboral. Los analistas coincidían en que tanto los datos como los acontecimientos geopolíticos desde el encuentro de marzo han hecho que la Fed se muestre más cauta a la hora de dar orientación sobre futuros movimientos de tipos de interés en cualquier dirección.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán están cada vez están más enquistadas. El presidente, Donald Trump, ha asegurado que no levantará el bloqueo naval de los puertos iraníes hasta que alcance un acuerdo con Teherán para abordar el programa nuclear y prolonga el enfrentamiento entre ambas partes con la crisis energética en el centro de la cuestión. La consecuencia directa es un repunte desbocado del precio del petróleo que podría presionar al alza la inflación.
Este jueves se publicará el índice de precios PCE -el indicador más seguido por la Fed para monitorear los precios- y ya apunta a un repunte de siete décimas frente al 2,8% de hace tres semanas. Los analistas proyectan que este año podría cerrar en el 3%. De su lado, los últimos datos sobre el mercado laboral correspondientes a marzo, dan muestras de resistencia. La Reserva Federal cuenta con el doble mandato de garantizar la estabilidad de precios y el empleo.
¿El último baile de Powell?
A pesar de las dudas sobre la evolución de la actividad económica, la atención se centra en la propia figura de Powell, ante el que previsiblemente puede ser su última cita de política monetaria como jefe del banco central. Si todo va según lo previsto, abandonará el cargo el próximo 15 de mayo. El mercado da por hecho que Warsh presidirá la siguiente reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés). No obstante, para ello Powell necesita contar con la certeza de que la investigación contra él ha sido resuelta. No quiere retirarse con la impresión de que la independencia de la Fed queda cuestionada por un proceso judicial, dado que podría sentar un precedente de injerencia política.
El Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos desestimó el pasado viernes la decisión de continuar con la investigación penal abierta contra Powell por el sobrecoste de las obras de renovación de la sede del banco central en Washington. Con anterioridad, un juez federal en Washington consideró nulas las citaciones judiciales contra el banquero central al dictaminar que la investigación tuvo motivaciones políticas.
El Comité Bancario del Senado de Estados Unidos ha aprobado este miércoles la candidatura de Kevin Warsh -apoyada por el presidente estadounidense, Donald Trump- a la presidencia de la Reserva Federal y allana el camino para que el Congreso ratifique dicho nombramiento. Los miembros de dicha comisión, que al igual que el Senado también está controlada por republicanos, respaldaron la decisión con 13 votos a favor por 11 en contra.
