Publicado: abril 29, 2026, 2:59 pm
Este jueves 30 de abril se estrena la segunda parte de ‘El Diablo se viste de Prada’, y aunque parezca increíble han pasado 20 años de la primera entrega (6 de octubre de 2006). El elenco principal se ha reunido de nuevo con Meryl Streep y Anne Hathaway a la cabeza. Las actrices han derrochado glamour en los preestrenos celebrados en Tokio, Nueva York o Londres. En estos años ha cambiado mucho la promoción de las películas, y es habitual que las actrices apuesten por el ‘method dressing’, vestirse en la alfombra roja con el estilo de su personaje en la cinta. Más allá del evidente cambio de estilo, también hay una transformación física por el paso de los años. Meryl Streep cumple en junio 77 años, frente a los 57 que tenía en la primera entrega. La actriz, una de las más premiadas y prolíficas de la industria, es también una de las principales abanderas del envejecimiento natural . En diversas ocasiones ha hablado sobre su rechazo a la cirugía estética, pero no niega que se cuida para envejecer bien. En una entrevista al diario británico The Guardian desveló pequeños hábitos como subir escaleras en lugar de coger el ascensor, y nadar hasta 55 largos. No es extraño que en la promoción de la nueva película la hayamos visto caminando sin problemas con zapatos de tacón. Meryl Streep se mantiene fiel a su melena rubia, 20 años después, aunque ahora salpicada con canas. En cuanto a su piel, presenta las arrugas propias de la edad. La actriz ha comentado en alguna ocasión que prefiere las rutinas minimalistas , de hecho su maquillaje también es así incluso en la alfombra roja. Su principal truco de belleza es no tocar la cara y usar protección solar , algo fundamental al tener una piel tan clara y fina. Anne Hathaway tiene 43 años, frente a los 23 que tenía cuando se estrenó la película. En este tiempo ha sido madre, evolucionando desde la juventud a la madurez. Mantiene su cabello largo oscuro, aunque en estos años ha pasado por el platino, el pixie o el bob. A la actriz le gusta cuidarse, y, como sus compañeros en la película, Emily Blunt y Stanley Tucci, confía en el método de Monique Eastwood, una exbailarina reconvertida en entrenadora de famosos. Su programa se basa en la combinación del entrenamiento funcional de fuerza, el HIIT, el pilates y el yoga. Además, confesó en una entrevista que dejó el alcohol a los 30 y que a partir de los 40 también cambió su forma de alimentarse. Hathaway también se preocupa del cuidado de su piel, y en ocasiones ha compartido en su perfil de instagram sus cuidados: mascarillas faciales, parches de gel para las ojeras… y su rutina de belleza, la línea Vital Perfection de Shiseido, de la que es embajadora. Pero en 2025, en la Gala MET acaparó todas las miradas por su evidente cambio físico: un rostro más joven, luminoso y liso . Aunque no se sabe exactamente qué tratamiento se hizo las teorías son diversas: desde un lifting de cejas , hasta la combinación de tratamientos: botox en la frente y las patas de gallo, bioestimuladores, rellenos y vitaminas para mejorar la calidad de la piel. Emily Blunt también tiene 43 años, y, como Hathaway, en este tiempo, ha sido madre, y ha tenido una prolífica carrera en Hollywood. En estos años ha cambiado el color de su pelo en diversas ocasiones, desde el negro y castaño oscuros, hasta el rubio, aunque actualmente ha apostado por un castaño con mechas. La actriz practica deporte de forma regular, y también le gusta cuidarse. Aunque no hay un cambio importante a simple vista, su piel extra lisa podría deberse a algunos tratamientos de medicina estética como el botox. También podría haberse hecho una blefaroplastia para abrir la mirada. Finalmente Stanley Tucci tiene 65 años, frente a los 45. En estos años tuvo que enfrentarse a la muerte de su primera esposa y a un cáncer en la lengua. Consciente de la importancia de cuidarse, el actor, gran apasionado de la cocina, por sus orígenes italianos, lleva una vida saludable, practicando ejercicio y siguiendo una dieta equilibrada. Mantiene su calva, y como es normal, en 20 años, su piel muestra arrugas más profundas, señal de que, al igual que Meryl Streep, ha elegido el envejecimiento natural.
