Publicado: abril 29, 2026, 2:23 pm
Es posible que a día de hoy la mayoría de hogares españoles tengan una caja de antibióticos en su botiquín personal sin necesidad de estar en tratamiento. A menudo, estos fármacos recetados para combatir bacterias, son recetados por los profesionales de la salud para pocos días, lo que se traduce en una ingesta mínima de pastillas. Sin embargo, la caja dispensada en las farmacias suele ser de mayor tamaño. Esto provoca que los antibióticos se queden almacenados y accesibles como si de un analgésico se tratara.
Desde hace ya un tiempo, los expertos vienen alertando de la toma de antibiótico por cuenta propia del paciente, sin pasar por una evaluación médica y motivada precisamente por la accesibilidad a esa caja de antibióticos guardada en el botiquín. Según las investigaciones, esta automedicación es una de las principales causas de la proliferación de bacterias resistentes a los antibióticos.
Y, por ello, Sanidad a través de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en el marco del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) ha tomado como nueva medida suprimir las cajas grandes de antibióticos.
Adiós a las cajas de antibióticos de 30 comprimidos
Según trasladan desde la AEMPS, la medida tiene como objetivo ajustar el tamaño de los envases a la evidencia científica actual y a las recomendaciones de la Guía Terapéutica Antimicrobiana del SNS. Sanidad se acoge a los resultados científicos para implantar un nuevo formato que se adapte, por tanto, al tratamiento real. Para ello, ponen de ejemplo la caja de uno de los antibióticos más recetados por los médicos: la Amoxicilina.
Por lo general, este fármaco suele recetarse en pautas de 7 días y 3 pastillas al día, lo que se traduce en un tratamiento de 20 comprimidos. Sin embargo, al obtener la caja en farmacias, el contenido es de 30 pastillas. Al cambiar el envase a las unidades necesarias se reduce la resistencia bacteriana al evitar dosis innecesarias, además de contribuir al cuidado del medio ambiente reduciendo el impacto de los residuos que generan. En este sentido, los profesionales médicos de la salud deberán ahora prescribir únicamente un envase de 20 comprimidos.
El cambio se implantará de forma gradual, por lo que durante el resto de año se comercializarán ambos formatos, hasta que en 2027 esté implantado el cajetín de 20 comprimidos. «Damos un paso más frente a lo que ya es una amenaza: que los antibióticos dejen de funcionar», ha escrito en su perfil de Twitter la ministra de Sanidad, Mónica García.
La amenaza de las bacterias resistentes a los antibióticos
«Las bacterias multirresistentes causan 35.000 muertes al año en Europa y generan un gasto sanitario adicional de 1.500 millones de euros anuales», recogen desde el Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos. Este plan estratégico y de acción alerta del riesgo y las consecuencias del uso incorrecto de los antibióticos, ya que cada año se puede observar que están perdiendo eficacia a ritmos agigantados.
«Si seguimos consumiendo antibióticos al ritmo actual, Europa podría sufrir un retroceso a la era anterior a los antibióticos, cuando una infección bacteriana corriente, como una neumonía, podía suponer una sentencia de muerte», explican. El uso incorrecto de los antibióticos provoca que las bacterias muten de forma que se hacen más resistentes, por lo que provocan infecciones tanto en humanos como en animales difíciles de tratar y, por tanto, con un mayor riesgo de muerte. A día de hoy es una de las grandes amenazas a nivel mundial.
