Publicado: abril 24, 2026, 5:09 pm
Jannik Sinner se aclimata a la tierra del Mutua Madrid Open con tiento primero y seguridad después. Se atasca en el primer set en su estreno en la Caja Mágica, pero se erige como el número 1 que es a partir de ahí. Y minimiza a un gran Benjamin Bonzi, 29 años y 104 del mundo, que ha hecho el partido de su vida en la primera hora, pero acepta la realidad del ranking, del tenis y del juego que tiene ahora mismo el italiano en su mano. Un 6-7 (6), 6-1 y 6-4 en dos horas y 21 minutos para empezar a rodar en Madrid. Por fin, la pista central se llena en esta tarde de viernes. Llenos hasta los palcos a la hora del café porque a falta de Carlos Alcaraz es Sinner, qué duda cabe, es la estrella de esta edición del Mutua Madrid Open. El italiano llega a Madrid en una gran forma física y mental, después de atrapar en Montecarlo su primer gran título en tierra batida. Y contra Alcaraz en la final. Y se descubre la Caja Mágica para él porque aquí nunca ha alcanzado ni las semifinales y, de ganar en 2026, le podría permitir enlazar cinco Masters 1.000 consecutivos. Pero la hora de la siesta empieza torcida para el número 1, que cumple con su tenis por momentos exacto y pulcro, pero también hay muchos errores quizá fruto de estas condiciones tan diferentes de la tierra madrileña. Sea como fuere, a Sinner se le escurren algunos errores con la derecha, no aprovecha ninguna de las cinco opciones de rotura que se le presentan y, sobre todo, hay un Bonzi estupendo, al que no le tiembla el pulso para aprisionar al fondo al italiano y martillearlo de lado a lado. Hay unos saques poderosos en la mano del francés que lo llevan a desnortar por momentos al número 1, que es ya el mejor restador del circuito con permiso de Djokovic. Pero es Sinner, y se pasea con parsimonia a pesar de verse abajo en el marcador. EL francés, no obstante, aprovecha el momento. Y sacude en cada intercambio sin que dé muestras de pulular por el número 104 del ranking. A los 29 años celebra un enorme primer set que Sinner encauza y defiende hasta el ‘tie break’. Incluso tiene el de San Cándido una bola de set al resto, pero este Bonzi le pierde miedo al miedo y le defiende todo para minimizar esa oportunidad. El francés se construye la suya con otro par de servicios descomunales y una bola defensiva que sorprende a Sinner en plena carrera hacia la red. Y el resultado es que la Caja Mágica abre los ojos como platos porque el número 1 se sienta con un set en contra y una cierta sensación de irregularidad ante este Bonzi que celebra con puño en alto lo que apenas otro jugador, Machac en Montecarlo, ha hecho en los últimos meses: ganarle un set. Es el primer partido y a Sinner se le nota. No así a Bonzi, que ya lleva unos buenos de carrerilla de la fase previa. Pero es Sinner. El número 1 no solo por los datos sino por el tenis, la intensidad, la velocidad, la fuerza, la consistencia. Por todo. Y de un segundo al otro, el italiano se despierta de la siesta. Ha durado una hora el primer set y apenas dura 25 minutos el segundo. Y es todo lo que diga Sinner. Derecha a un lado, al otro, cruzada, revés paralelo, saque y Bonzi empequeñece. Todo lo que ha conseguido en el primer set se deshace sin remedio en el segundo. Y también en el tercero, donde todavía ofrece algo de resistencia, pero es más porque Sinner tiene todo bajo control y ya no quiere excederse en el desgaste que porque tenga alguna opción de protagonizar la sorpresa del día y del curso. Pero es todo lo que diga el italiano, que es muchísimo cuando se afianza sobre la tierra ya por fin dominada bajo sus pies y ejerce su poderío con la autoridad con la que se pasea últimamente en este curso. La Caja Mágica celebra el triunfo de Sinner, que es el cabeza de cartel en el cuadro masculino de esta edición, mientras por los pasillos se expande la noticia de que Carlos Alcaraz no jugará ni en Roma ni en Roland Garros.
