Publicado: abril 24, 2026, 3:25 pm
Los robots ya han demostrado que pueden acercarse a los seres humanos en diferentes tipos de acciones o tareas cotidianas y adaptarse en tiempo real, además de a situaciones cambiantes. Cada vez que se publica un avance de esta tecnología, nos preguntamos qué será lo próximo y, en este contexto, Sony AI ha desarrollado un robot llamado Ace que juega al ping-pong, capaz de ganar a jugadores profesionales de muy alto nivel.
Según explican desde la revista Nature, Ace no tiene forma humana, sino que es un brazo robótico diseñado específicamente para este deporte. Como decimos, lo que más llama la atención es que ha logrado batir a jugadores de un nivel muy alto. En cinco partidos, consiguió ganar tres y competir de tú a tú en los otros dos, algo que hasta hace poco parecía casi impensable para una máquina.
Decide en apenas 32 milisegundos
Para lograrlo, el robot utiliza varias cámaras para seguir la pelota en todo momento junto a unos sensores que le permiten detectar detalles como la velocidad o el efecto con el que viene. Con toda esa información, un sistema de IA decide cómo golpear la pelota en apenas 32 milisegundos y sin que ninguna persona lo controle durante el juego.
Peter Dürr, director de Sony AI en Zúrich y responsable del proyecto, explica que Ace no destaca por golpear más fuerte que los humanos, sino por su regularidad. Dice que es capaz de devolver muchas pelotas seguidas, cambiar el tipo de golpe y adaptarse al estilo del rival. Incluso responde bien en jugadas complicadas, como cuando la pelota toca o roza la red y cambia su trayectoria.
Este rendimiento también ha sorprendido a expertos en pingpong como Kinjiro Nakamura, participante en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. Comenta que algunos de los movimientos del robot parecían imposibles, lo que demuestra hasta qué punto ha avanzado la tecnología. La base de este sistema no está diseñada para que solo juegue bien al ping-pong.
Tal y como afirma Peter Stone, científico jefe de Sony AI, este tipo de sistemas podría utilizarse en otros ámbitos como fábricas o en casas. En estos lugares los robots tendrían que reaccionar rápido y adaptarse a lo que ocurre a su alrededor, por lo que Ace no es un mero jugador de ping-pong, sino un ejemplo de tecnología que podría aplicarse a los robots en un futuro.
